
Esta mañana se desarrolló la anteúltima audiencia del 2021 del juicio a los represores pampeanos. Declaró el policía de la Comisaría de Catriló, Héctor Mario Jaimes, quien contó cuando llegaron los exdiputados Hermes Acatoli y Roberto gil encapuchados. Ambos fueron torturados por la patota policial de la Seccional Primera.
La jornada comenzó algo accidentada. La sesión que venía desarrollándose de manera presencial en el Aula Magna de la UNLPam se hizo de manera remota y los representantes del Ministerio Público Fiscal asistieron sin saberlo, por lo que se demoró unos minutos su comienzo.
La prensa que cubre el juicio tampoco fue debidamente informada. Desde la Secretaría del TOF informaron que si informaron pero la comunicación nunca llegó.
Como viene ocurriendo en las audiencias anteriores, volvió a faltar al juicio en su contra el represor Jorge Omar De Bartolo, el único juzgado por primera vez.
En tanto, el exjefe de Policía, Luis Enrique Baraldini y el expolicía Carlos Reinhart, ambos condenados en el segundo juicio, estuvieron presenciando el juicio de manera remota desde su hogar, donde cumplen arresto domiciliario.
Las querellas presentaron ayer un escrito en el que desisten del testimonio del testigo Eduardo Pablo Virge, y de la inspección ocular en el Regimiento de Toay.
Testigo
El único testigo que prestó testimonio este martes fue Héctor Jaimes, policía de la Comisaría de Catriló, y quien declaró la jornada en la que llegaron integrantes de la patota policial de la Seccional Primera, y luego dos presos. De acuerdo a la investigación, éstos últimos eran los diputados Hermes Acatoli y Roberto Gil. Ambos fueron torturados en ese lugar luego de ser detenidos posterior al golpe de Estado del 24 de marzo de 1976.
“Aparecieron Fiorucci, Aguilera, Reta, López, que le decían de sobrenombre “miseria” y Guiñazú, y le dicen al Comisario que me mande a recorrer y les dijo que no porque era el único hombre que tenía para atender la radio, entonces le dijeron que cierre la puerta y no saliera”, contó.
Después sintió la llegada de un camión al lugar. “Pasaron por un pasillo y alcancé a ver a dos personas con capuchas negras en la cabeza, que los llevaban rumbo al calabozo. Ignoraba lo que pasaba”, relató. El chofer del camión, de apellido Villegas, permaneció junto a él, pero según contó “no dijo nada de lo que pasaba”.
“Estuvieron un rato largo. Me dijeron que tenía que poner la radio a todo volumen. No se podía estar encerrado ahí con semejante volumen. Después sacaron los presos de vuelta y yo me quedé encerrado hasta que se fueron”, dijo.
-¿Era habitual que vinieron policías desde Santa Rosa con detenidos encapuchados?
-No, era la primera vez que lo veía. No sabía, no se podía preguntar nada.
-¿En que vehículo llegaron?
-Vi el camión, que era el de Comunicaciones. Era color amarillo.
Consultado sobre si hubo presencia de personal militar en la Comisaría dijo que «no», aunque si «sabía que iban del Regimiento a hacer operativos a la Caminera».

