
El complejo comenzará con una capacidad para alojar hasta 480 personas y dar servicios a empresas que operan en el sur de Malargüe. Cuáles son los riesgos ambientales para La Pampa.
El ministro de Economía y Energía de Mendoza, Enrique Vaquié, aseguró a fines de diciembre que antes de marzo del 2022 esperan que las empresas de servicios se instalen en el Polo Logístico de servicios creado en la mina Potasio Río Colorado (PRC), informó la cartera económica provincial.
Mientras avanza el concurso internacional para poner en marcha la mina de potasio, PRC trabaja en la creación de este polo logístico capaz de prestar servicios a las empresas que hoy operan en el sur de Malargüe y que, por limitaciones de infraestructura, no encuentran ofertas de servicio competitivo en Mendoza.
Culminadas las tareas de puesta en funcionamiento de las instalaciones, el ministro de Economía y Energía, Enrique Vaquié, comentó: “Invertimos dinero y tiempo para mejorar el predio del polo de servicios de PCR, que estaba deteriorado. Esperamos estar listos para marzo o quizás antes que las empresas comiencen a instalarse allí y, de ese modo, potenciar su crecimiento”.
La mina, una de las más grandes del mundo y con mayor potencial de Latinoamérica, se proyecta para tres actividades centrales: extracción y exportación sales de potasio, con alta demanda interna y externa; producción de soda Solvay, materia prima para fabricar vidrio, y provisión de servicios para industrias y pymes que operan en el Sur.

Al respecto, el ministro Vaquié expresó: “Una de las directivas más fuertes del Gobernador Rodolfo Suárez es la generación de empleo privado en blanco. Por eso, luego de la firma con el banco suizo UBS, esperamos que a fines de 2022 podamos seleccionar el socio que trabaje en la mina. Es un proyecto muy grande, de inversiones estimadas en el orden de los mil millones de dólares, lo que requiere realmente un abordaje de un alto nivel”.
El predio, que además tiene aeropuerto en condiciones de funcionar, se transformará en un polo logístico en el que se presten desde servicios de fabricación y mantenimiento de equipos, construcción de obras civiles hasta servicios de comunicación, salud, catering y hotelería.
Los riesgos ambientales
Cabe recordar que el proyecto inicial propuso el uso del método de minería por disolución para traer el mineral a la superficie desde las capas de cloruro de potasio ubicadas a un kilómetro por debajo.
Desde el lanzamiento del proyecto, La Pampa se opuso a su concreción debido al daño ambiental que perjudicaría a nuestra provincia. El daño principal es el potencial riesgo de salinización del río Colorado, una de las cuencas más importantes de Argentina. Además, en su momento se advirtió sobre una pila de sal de 210 hectáreas y 50 metros de altura, de unos 100 mil millones de kilos, que sería abandonada a 17 Km del Río Colorado, a perpetuidad, constituyendo el mayor pasivo ambiental de la provincia de Mendoza.
Tampoco se ha estudiado el poder erosivo del poderoso viento sonda sobre las pilas de sal, ni su capacidad para transportar el mineral hacia el río Colorado, un curso de agua dulce, muy importante para la extensa región seca que atraviesa. Recorre 5 provincias (Neuquén, Mendoza, Río Negro, La Pampa y Buenos Aires), otorgando a sus habitantes agua para beber, para recreo y limpieza, entre otros usos.
Un poco de historia sobre el proyecto
El actual asesor de gobierno mendocino y ex subsecretario de Energía y Minería, Emilio Guiñazú recordó en el 2020 que “el gobierno provincial, nacional y la empresa no pudieron superar algunos problemas y eso llevó a que la VALE tomara la decisión de paralizar el proyecto en el año 2013, lo cual resultó una tragedia para la economía provincial y para los mendocinos en general”.
Además, detalló que “en el 2015, empezamos a trabajar con la empresa en diferentes estrategias para poder poner en marcha el proyecto. La primera medida fue hacer una reingeniería del proyecto, bajar la escala a algo más apropiado a las condiciones del mercado internacional”.
El funcionario agregó que en ese momento se le otorgó a VALE un plazo de 2 años para que buscara un socio, con ese nuevo proyecto. Pero esto nunca sucedió”. De allí surgió que “la mejor alternativa era que Mendoza tomase el control del proyecto y que fuera la Provincia la que saliera a buscar un socio”.
“Trabajamos mucho con la empresa, desde el 2019, para llegar a un acuerdo. Como se trata de una transferencia realizamos una auditoría muy profunda que demandó casi 6 meses de trabajo. Analizamos los aspectos ambientales, legales, societarios, financieros, contables, económicos y llegamos a la conclusión de que era conveniente para la provincia era conveniente avanzar en este proceso”, sumó Guiñazú.
Para cerrar, el subsecretario destacó que con la transferencia “logramos salvar los derechos mineros, rescatamos los estudios y aprobaciones de impacto ambiental y todos los activos físicos, que son 80 mil hectáreas, con todo lo que Vale construyó en la zona. Ahora la provincia encara este proyecto con una estrategia diferente, que es integrar Potasio Río Colorado al resto de la economía buscando sinergizarlo con el sector petrolero”.

