
Organizaciones sociales, sindicales y partidarias organizan la versión pampeana de la marcha que exigirá cambios en la justicia.
El 1 de febrero se realizará una movilización nacional para exigir cambios en el sistema judicial argentino, pétreo e intocable bajo la justificación de la perpetuidad y el único poder que no se somete a la voluntad popular.
Entre las consignas que impulsan sectores del campo popular se señalan “la urgente Democratización de la Justicia con perspectiva de género”, “el fin del Lawfare”, “la reformulación de la instancia más alta del Poder Judicial”.
A nivel nacional la convocatoria se hace ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación.
En La Pampa, habrá una propia versión del 1F en la Plaza San Martín, dónde se hará hincapié en la participación de funcionarios judiciales en la detención de militantes y en la participación de operaciones de inteligencia.
Hasta el momento se hizo una reunión de la que participaron sindicatos y organizaciones sociales y agrupaciones partidarias peronistas y de izquierda.
La cita es el 1 de febrero a las 19 horas, dónde se leerá el documento que se impulsa a nivel nacional.
La marcha, vinculada a sectores que integran el frente gobernante, tiene un antecedente macrista: el del 12 A, cuando pedían la detención de funcionarios kirchneristas.
Con Cambiemos en el Gobierno, varios de ellos fuero presos y se llevaron a cabao operaciones de inteligencia para detener, perseguir y apresar dirigentes. El último ejemplo, el de la Mesa Judicial o Gestapo Sindical en el Gobierno de María Eugenia Vidal.
En La Pampa, hubo coletazos de operaciones de inteligencia en la interna de Cambiemos, cuando el senador Juan Carlos Marino fue víctima de una falsa denuncia de violencia de género en 2018, que lo sacó de la competencia interna por la Gobernación, y otra por supuesto lavado de dinero en la que aparecieron mencionados empresarios locales y el diputado Espartaco Marín, también desmontada por su falsedad.

