
La línea interna apeló a la histórica posición “ni yanquis, ni marxistas” en su análisis del acuerdo firmado por el gobierno del Frente de Todos con el Fondo Monetario. Lo acompañan, pero señalan a los responsables de haberlo tomado.
“Este acuerdo venía minando la credibilidad del gobierno a caballo de las críticas irresponsables y cínicas de la oposición de derecha, y del ‘izquierdismo de facultad’ que lamentablemente practican los sectores de la izquierda marxista. Este acuerdo no es bueno, ni lindo, ni placentero para los peronistas. Este acuerdo es la demostración de que cada vez que asumimos la responsabilidad de gobierno, los peronistas lo hacemos sin beneficio de inventario”,dicen.
“Nunca más claro que en este caso, en el que la actitud absolutamente irresponsable del gobierno macrista, nos comprometió al pago de una deuda monstruosa en su número e inmoral en su origen y desarrollo. Pero también el FMI fue responsable, y se ha hecho cargo de ello. Como resultado, tenemos este acuerdo que como premisa inicial, brinda certeza. Siempre la certeza, por peor que sea, es mejor que la incertidumbre, porque uno sabe a lo lo que se debe enfrentar. Dentro de lo malo de tener que asumir la negociación y pago de una deuda inmoral por su origen e inútil por las consecuencias que trajo al pueblo argentino, han existido algunos logros llamativos y destacables”, agregan.
“Se modifica el esquema de vencimientos originalmente pactado, atenuándolo considerablemente en montos y en tiempos. Se fija la obligación argentina de alcanzar un déficit que bajará gradualmente en los próximos tres o cuatro años. Si se observan los déficits presupuestarios del año 2020 por ejemplo, queda claro que no son metas inalcanzables. No existirá suspensión ni aminoración de la obra pública, ni reformas estructurales que afecten a los jubilados y trabajadores en sus ingresos, ni a la educación básica y universitaria. Por el contrario se abre un panorama de crecimiento de la economía, disminución del desempleo, aumento de la ocupación de mano de obra, y a reformas impositivas progresivas y no regresivas como hasta el presente”, destacan.
“Paralelamente, se abre la posibilidad – obligación del Gobierno Nacional de dar inicio o aumentar la velocidad de la investigación y juzgamiento de los responsables y beneficiarios de los 44.000 millones de dólares de deuda con el FMI, impidiendo mediante la petición a la justicia, la salida del país de los responsables y el embargo de sus bienes para que el pueblo sienta y defienda una acción reparatoria que a esta altura resulta indispensable”, añaden.
“En síntesis final expresamos: no estamos contentos de tener que firmar un acuerdo, pero a partir de ahora, tenemos la certeza de nuestras obligaciones con el fondo en un plano de negociación completamente diferente, no ya de sumisión a sus directivas sino de diálogo respetuoso de las necesidades nacionales. y a partir de la certeza que brinda este acuerdo, se nos genera la obligación de juicio y castigo a los delincuentes económicos, y resarcimiento de los fondos mal habidos, fugados y/o apropiados. Solo de este modo encaminaremos la nave hacia el puerto que significa obtener la felicidad del pueblo”, finalizan.

