
Este jueves 10 de febrero se cumplen 18 años del femicidio y la desaparición de Andrea López.
Andrea fue asesinada y permanece desaparecida desde 2004. El gobierno pampeano ofrece 1.000.000 de pesos de recompensa a quien brinde datos concretos que den con los restos de la joven.
Se llevará a cabo hoy una actividad, a partir de las 17 hs, en el salón del Consejo Superior de la UNLPam (Gil 353, 3º Piso).
Preparan actividades a 18 años del femicidio de Andrea López
La joven Andrea López, fue víctima de femicidio prostituyente por parte de su proxeneta, Víctor Purreta, quien actualmente cumple una condena y, aún no confesó donde está el cuerpo de Andrea.
El año pasado a raíz de la pandemia del coronavirus, desde el colectivo feminista Todos Somos Andrea convocaron a una actividad virtual donde las personas enviarán una foto con un cartel que diga: ‘Soy …(tu nombre), y hace 17 años que busco a Andrea’. Con las fotos hicieron un video que lanzaron por el canal de Youtube del colectivo.
También durante el transcurso de ese día el colectivo Todos Somos Andrea realizó junto a familiares y a la militancia feminista una intervención con velas para recordar la ausencia de Andrea y exigir la búsqueda activa de sus restos.
Cabe recordar que en el año 2014, la Justicia pampeana condenó a 18 años de cárcel al boxeador Víctor Purreta por el asesinato de Andrea, por entonces su pareja. Unos años antes Purreta ya había sido condenado a cinco años por prostituir a Andrea. Posteriormente, fue condenado a un año y medio por agredir y prostituir a una novia. Con la unificación de las causas, la condena llegó a los 25 años de cárcel.
El boxeador -entonces campeón argentino- la golpeaba y obligaba a prostituirse. Según establecieron los jueces, en base a testimonios, fue asesinada.
Purreta nunca entregó ningún dato sobre qué hizo realmente con Andrea. A mediados de enero.
En el juicio fue clave el testimonio de Emanuel, el hijo de ambos, que por ese entonces era menor de edad. Declaró en cámara Gesell, en noviembre de 2011, que vio cómo su padre la golpeó a trompadas, patadas y con un rebenque, y cómo la ahorcó. Posteriormente, según su testimonio, la metió abajo de la ducha del baño.
Andrea vivía en una casa de Maestros Puntanos al 2600 de Santa Rosa y desapareció el 10 de febrero de 2004. Además, según afirman sus familiares, estaba embarazada de dos meses.
El caso trascendió los límites de La Pampa y se convirtió en un emblema de la lucha de organizaciones de mujeres que reclaman la persecución del delito de trata de personas con fines sexuales y piden la condena de los y las prostituyentes.

