
El Gobierno confirmó a través del Decreto 91/2022 que autoriza subas a las empresas distribuidoras y transportadoras. Los subsidios, sin embargo, se mantendrán igual.
A partir de marzo del 2022 los usuarios residenciales observarán un aumento del 20% en sus tarifas de gas: así lo confirmó este miércoles el Gobierno a través del Decreto 91/2022, el cual ratifica una serie de adendas entre el ministro de Economía, Martín Guzmán; el interventor del ENARGAS, Federico Bernal; y las distintas empresas proveedoras del servicio.
La decisión se enmarca en los lineamientos alcanzados entre el Gobierno y el Fondo Monetario Internacional (FMI) para gestionar la deuda de u$s 44.000 millones que Argentina sostiene con el organismo: desde el Fondo exigen una reducción del déficit fiscal que debe ser empujada por la quita de subsidios a los servicios de parte del Estado, por lo que este Decreto se planta como un primer paso.
Las adendas entre el Gobierno y las distintas empresas de la industria del gas fueron acordadas entre distribuidoras (Metrogas, Naturgy, Gasnor, Gasnea y Camuzzi, entra otras) y transportistas (Transportadora de Gas del Sur y del Norte) e implican distintos niveles de incrementos.
Además, a pedido de las distribuidoras, el mismo aumento de tarifas que estaba previsto para abril del 2022 ahora será aplicado a partir de marzo con el fin de que estas puedan «afrontar sus costos de operación y mantenimiento y su cadena de pagos, de forma tal de continuar con la normal prestación del servicio público a su cargo».
La suba tiene como objetivo que las empresas aumenten sus ingresos luego de que en los últimos tres años a las distribuidoras se les autorizara únicamente un incremento del 26% mientras que las empresas transportadoras mantienen sus precios congelados respecto hace tres años, período en el que la inflación acumulada suma un 186%.
Así, estas últimas observarán una suba del 60% en sus ingresos mientras que las distribuidoras verán un aumento del 36%. Camuzzi recibió una adenda en el cargo fijo de 36% para residenciales, 35% para el servicio general P, 35% para GNC, 70% para Grandes Usuarios, 10% subdistribuidores y 50% para el servicio general G.
Naturalmente, esto impactará en las tarifas a pagar por los usuarios residenciales y las empresas, quienes sufrirán los siguientes aumentos a partir de marzo:
-Pequeñas y medianas empresas (PyMe): entre un 14 y un 15% de aumento.
-Usuarios residenciales: entre un 19 y un 20% de aumento.
Lo decretado implica que el Estado continuará sosteniendo los mismos subsidios que actualmente dedica a las empresas de la industria gasífera ya que los usuarios continuarán pagando únicamente el 29% del costo del gas.
Así, el Tesoro Nacional deberá cubrir un 71% del valor, entre lo que se cuenta los gastos en importaciones y en producción nacional.

