
Mujeres beneficiarias de SEMPRE y otras obras sociales exigieron nuevamente una respuesta urgente al conflicto entre la Asociación de Ginecólogos y Obstetras de La Pampa y las obras sociales que ya lleva 3 meses y afecta el acceso a la salud de cientos de mujeres pampeanas.
En un documento que lleva la firma de 854 afectadas de distintas localidades pampeanas volvieron a denunciar a la asociación profesional, las obras sociales y el Estado provincial por la falta de soluciones a un conflicto del que son rehenes y está en juego su salud.
En el documento público, denunciaron la «violencia económica, emocional, obstétrica, simbólica sumado a sus efectos subjetivos, en la salud y la vida de la mayoría de las mujeres (más sus respectivas familias) que requiriendo de esta atención tan sensible le es negada injustamente».
También señalaron las «contradicciones del Estado» que por un lado «el discurso desde las políticas públicas sobre las prácticas de cuidado y protección de los derechos de las mujeres en las diferentes etapas de su vida, pero por otro lado ante este conflicto donde las afiliadas quedan desamparadas, el Estado olvida su función irrenunciable de ser el garante de la salud de la población con acciones realmente efectivas».
La demanda también es económica, puesto que deben pagar por cada prestación médica y no hay reintegro que cubra los gastos. En muchos casos los profesionales no cubren determinados servicios. «Es sabido que el deterioro en el poder adquisitivo de los ingresos de la clases trabajadora , quedó retrasado en función de los costos del sistema de salud, motivo por el cual la brecha aumenta, pero de ninguna manera esto justifica que las afiliadas queden totalmente desprotegidas, teniendo que pagar por diferentes prácticas, cifras siderales imposibles de solventar», enfatizaron.
Si bien parece algo obvio, plantearon la necesidad de recordar ante el actual contexto que como trabajadoras «hacemos los aportes todos los meses de grandes cifras, por lo tanto es la obligación de éstas y un derecho nuestro, poder hacer uso de una correcta cobertura. Donde la solución a este conflicto no puede ser bajo ningún punto de vista el reintegro y mucho menos parcial. Lejos está entonces de atender correctamente a esta situación ofrecer números de teléfono de salud pública, cuando es sabido que dicho sistema está colapsado, o indicarnos a qué especialista debemos ir cuando debe ser elección nuestra», protestaron.
«No sabemos si se han informado, pero deberían de estar al tanto, que muchos especialistas de Santa Rosa que se encuentran en el Colegio Médico, no reciben embarazadas, no realizan cirugías y que, a la hora de tomar pacientes nuevas, se demoran entre 1 y 2 meses, como mínimo. También hay que considerar que muchas mujeres han ido a realizarse las prácticas de los controles anuales con médicos generalistas, como el PAP, y los mismos se han negado», denunciaron.
En ese marco, advirtieron: «No hay dudas de que seguiremos hasta las últimas consecuencias en este reclamo, ya que nos sentimos estafadxs, y pisoteadxs en nuestros derechos y en los de nuestra familia. Solicitamos entonces, una apertura de una nueva negociación entre todas las partes intervinientes (obras sociales, estatales y prepagas, Agolp y Colegio Médico)».
Conflicto
El conflicto comenzó a finales del año pasado cuando unos 40 Ginecólogos y Obstetras abandonaron el Colegio Médico peleados con las autoridades porque querían discutir nuevos valores al servicio que prestaban a los tres subsistemas de salud (estatal, sindical y privado).
Las propias obras sociales y prepagas rechazaron el planteo y el servicio se cortó y cientos de mujeres reclaman que las soluciones que se ensayaron a lo largo de estos tres meses no resuelven el problema de fondo y piden que la atención vuelva a ser como era antes de que estallara el conflicto y cuando el servicio funcionaba y los profesionales atendían.
Como salida, el gobierno inició el proceso de radicación de ginecólogos de otras provincias para solucionar la falta de atención por parte de los profesionales locales bajo las actuales condiciones. También propusieron la atención en la Salud Pública como una salida. Pero esto tampoco fue tomado como una alternativa factible.

