
Familiares de niños y niñas con Trastornos del Espectro Autista o del Lenguaje de La Pampa exigen para sus hijos el derecho a una educación de calidad. Para ello demandan docentes capacitados y capacitadas.
Realizan una campaña de visibilización de la problemática y buscan el apoyo de la sociedad para que se establezca una “Capacitación docente obligatoria sobre inclusión escolar y trastornos del espectro autista”.
La ley de autismo 27043 obliga a los colegios a recibir niños con autismo “pero no formaron a los docentes para conocer el cuadro y saber cómo ayudarlos a ellos y a los demás para establecer una convivencia armónica”, indican.
“Los niños con autismo siguen siendo víctimas de múltiples situaciones de discriminación, desde la negación de vacantes y el rechazo por adecuar los materiales hasta la exclusión social dentro de las instituciones educativas. Uno de los principales motivos de esta segregación es que la Convención y la sanción de la ley de autismo (Ley 27.043) no se acompañaron de medidas sistemáticas de información y capacitación docente”, añaden.
“Pedimos que se cumpla y reglamente la Ley de Autismo y que específicamente se lleve a cabo una jornada de capacitación docente obligatoria para que todos los docentes conozcan las características básicas de los trastornos del espectro autista, cómo favorecer la inclusión social, qué estrategias comunicacionales pueden emplear con estos alumnos y cómo favorecer la interacción con sus pares”, demandan.
Testimonio
La petición realizada en change.or relata un caso que refleja la falta de capacitación y la discriminación.
“Hola, cree esta petición porque hace unos años tuve una horrible experiencia con una docente.
Mi hijo, con autismo, había logrado hacerse de un pequeño grupo de amigos. La maestra habló con las madres de sus mejores amigos para que alejaran a sus hijos del mío para que ‘no se les pegaran’ sus dificultades”, relató una persona
“En aquel entonces me llené de bronca y tristeza, mi hijo me preguntaba por qué sus amigos ya no querían jugar con él, aquellos que dos días atrás lo invitaban a su casa. Mentí diciendo que no sabía. Pensé que era maldad, hoy creo que fue ignorancia”, añade.
Para acompañar el pedido se tiene que firmar esta petición “por un mundo inclusivo, para que quienes tienen autismo sean genuinamente incluidos y para que todos desarrollen la solidaridad, el respeto por las diferencias y la empatía”.

