
La referente de la Agrupación Trabajadores de la , Liliana Peralta, señaló que los factores externos tienen un peso que la docencia no puede por sí sola soportar”.
“Rebeca Anijovich decía respecto a la escuela postpandemia, que si saldríamos fortalecidos o no, no dependía solo de factores externos, dependía de cómo cada uno individualmente, en grupo, en familia, entre colegas, pudiera procesar todo lo ocurrido”, señaló.
“Pero hoy es tanta la violencia que invade la sociedad que usualmente vemos es que hay muchos adultos que entienden esa violencia como algo parte de sus dinámicas diarias, donde no sólo se produce violencia en el contexto intrafamiliar, sino que lo hace también en el contexto social, y eso evidentemente impacta el desarrollo de la niñez y adolescencia. Y por ende en la escuela”, agregó.
“Entonces vemos que los factores externos que menciona Anijovich tienen un peso que la docencia no puede por sí sola soportar. Innumerables casos en estos días en toda la provincia refieren a hechos de violencia donde el docente queda en total desamparo. ¿Qué hacer para parar esta locura?”, se preguntó.
“Sin dudas hay que parar y reflexionar. Para acompañar una niñez y adolescencia en crisis se necesitan más recursos humanos que atiendan integralmente las problemáticas de las familias”, dijo.
2Dentro de la escuela es imperiosa la figura de un/a Maestro/a Preceptor en nivel primario y del Coordinador/a de Curso en todos los años del nivel secundario. ¿Es suficiente con ello? Claro que no. El problema es de fondo y más complejo”, indicó.
“La creciente inflación y la pérdida de poder adquisitivo destruyen la trama social y complican aún más la situación. Los /as docentes están siendo víctimas también del empobrecimiento salarial con el agravante de un sindicato inmóvil e ineficaz”, dijo sobre UTELPa.
“Ser pobres y apaleados/as es algo que nunca fue el objetivo de nadie. ¡Basta!”, cerró Liliana Peralta.

