Este sábado el Frente de Izquierda Unidad encabezó la manifestación que rechaza la decisión del Gobierno Nacional, que habilitó el uso del trigo transgénico.
En la manifestación realizada en la feria de la alimentación sana en el parque Oliver recordaron que “en octubre de 2020, a pesar de la resistencia de más de mil científicas y cientificos y de diferentes espacios y organizaciones, Argentina aprobó la semilla IND-ØØ412-7, sus productos y derivados, brindando aprobación también al peligroso agrotóxico glufosinato de amonio, 15 veces más tóxico que el glifosato”.
“A las claras, con la intención de profundizar en un modelo agroproductivo más interesado en generar divisas que alimentos, dejando territorios, poblaciones y ecosistemas devastados. En aquel momento, más de 1.000 científicas y científicos del CONICET y 30 universidades públicas pusieron en cuestión la decisión y rechazaron -en una carta abierta al Gobierno nacional- la autorización al HB4, producto del equipo de la bioquímica Raquel Chan de la Universidad Nacional del Litoral y la empresa Bioceres-Indear”, añaden.
“Como especificaban las y los científicos en su carta, el glufosinato de amonio es un herbicida 15 veces más tóxico que el glifosato, ampliamente cuestionado y prohibido en muchos países por su toxicidad aguda y sus efectos neurotóxicos, genotóxicos y alteradores de la colinesterasa”, explican.
“A pesar de saber todo esto, el jueves pasado, se firmó la Resolución 27/2022, un gancho que autoriza la comercialización del trigo transgénico de la empresa Bioceres. El trigo HB4 es rechazado por productores y productoras del trigo, empresarios y empresarias del sector y científicos y científicas, quienes denuncian la falta de transparencia en el procedimiento de aprobación de este transgénico, la contaminación que producirá sobre otros trigos no transgénicos y el aumento del uso de agrotóxicos que supondrá su cultivo”, resaltan.
Por último advierten que “a gravedad es extrema: pronto, el trigo transgénico estará en nuestros alimentos a través de panes, pizzas, facturas y todos los derivados de la harina de trigo, base de la alimentación de la población argentina, y es, como está comprobado, de alto impacto en nuestros territorios con un modelo de fondo que solo beneficia intereses económicos, que nos enferma y destruye nuestra tierra”.

Fotos: Facebook PTS La Pampa.

