
Plan B Noticias pudo saber que la Policía de La Pampa se niega a cumplir una orden judicial en una causa donde corre riesgo la vida de la mujer y su hijo. El caso primero se difundió como supuesto envenenamiento del policía Gustavo Gabriel Páez pero luego se conoció el calvario de violencia de género y familiar que vivieron Yanina y su hijo.
Yanina Coronel se contactó con Plan B Noticias para contar que temen por sus vidas y seguridad por el incumplimiento de una medida judicial de parte de la Policía.
El juez Andres Zulaica ordenó una nueva medida de protección para Yanina Coronel y su hijo por temor a que corran riesgo de vida pero la policía de La Pampa se niega a cumplirla. Cuando se le comunicó la decisión judicial, el comisario Gustavo Orozco hizo caso omiso.
Yanina tiene desde que se inició la causa judicial un botón antipánico que ya tuvo que activar en varias oportunidades porque el policía Gustavo Gabriel Páez violó la orden la restricción de acercamiento.

Ante los reiterados incumplimientos, Yanina solicitó otra medida de protección, que este viernes le concedió el juez Zulaica: sin embargo, la policía no quiere cumplirla.
Plan B pudo saber que el comisario Gustavo Orozco ya respondió de manera oficial con su negativa, considerando, más allá de sus atribuciones y por encima de la orden de un juez, que con el botón antipánico le alcanza.
El argumento esgrimido es que no tienen pulsera electrónica, pero Yanina sospecha que se trata de una maniobra más de la policía en apoyo al efectivo investigado por violento y que fuera su pareja.
Mientras la investigación judicial sigue en marcha, la mujer que es asistida por las abogadas Camila Aimar (del estudio Pighin & Aimar) y Belén Ferrari, vive con temor por su vida y la de su hijo, que convive con ella, ya que el padre, el uniformado Páez, no quiso aceptar las reglas del Poder Judicial para la revinclación.

