
Un vecino de Santa Rosa relató las peripecias por el oeste pampeano durante el fin de semana largo, donde pagó altos costos en combustible, hoteles, restaurantes y le pidieron una suma desorbitante por una recorrida en camioneta.
César Gatica partió de Santa Rosa hacia Puelén, con una primera parada en General Acha “donde pudimos degustar unos exquisitos sándwich de milanesas de ciervo y a un precio razonable”.
Le siguió el paso “por la pequeña y agradable Localidad de La Reforma y vimos a Nuestro Río Salado con muy poca agua, producto de los cortes que realiza la Provincia de Mendoza y la falta de obras del Gobierno de La Pampa para aprovechar ese recurso tan indispensable para la Vida, como lo es el Agua”.

Allí cargó combustible en una estación de Pampetrol “a precios exorbitantes en comparación con otras estaciones de servicio de diferentes banderas” y “es la única en el medio del árido semidesierto pampeano”
“Luego de atravesar gran parte de nuestra Provincia llegamos a de Puelén, donde fuimos atendidos con una excelente amabilidad, descansamos muy bien en el hotel de la localidad” para “explorar esos lugares y sitios llenos de historia y naturaleza” al otro día.

El sábado fueron “al cerro de Cochicó un lugar lleno de historia, porque fue en ese lugar donde se desarrolló la última batalla de la ‘Conquista del Desierto’, el lugar posee una vista y energía increíble y una arqueología que debería ser explorada”
“El viaje seguía y el destino era: ‘La Cueva de Halada’, hecha por lava volcánica y de más de 370 metros. El largo camino, nos obligó a pedir permiso y abrir muchísimas tranqueras en campos privados, sumadas a las dificultades de los caminos y contrafuegos. Mientras rumbeábamos para ese sitio paisajes únicos llenaban nuestros ojos, nunca pensé que en medio del árido semidesierto pampeano, iba a encontrar lagunas con cisnes, flamencos y otras especies de aves, porque los caminos estaban muy secos y las imágenes del ganado vacuno muerto, entristecían por algunos instantes nuestro viaje”, señaló.

Siguió camino junto a su hijo donde “vimos al agua emerger desde la superficie de la tierra, era uno de los más de cuarenta manantiales que tiene el Departamento de Puelén”. En la Cueva de Halada “caminamos por la caverna y nos alumbrábamos con las internas, pero mirabas hacia atrás y no se veía nada, también es muy dificultoso poder escucharse y seguíamos caminando por muchísimos metros y no podíamos encontrar su final, pero el misterio y lo grande que es por dentro, es una experiencia muy linda de vivir, entre volcanes, manantiales, fosas Marinas y desierto”.
De regreso vieron el Volcán “Agua Poca”, pero no pudieron acceder porque “está en un campo privado y sus propietarios no se encontraban. Tampoco pudimos acceder a las fosas marinas petrificadas por el mismo motivo “como el Volcán ‘El Escorial’. Al igual que la ‘Cueva del Julepe’, todos estos lugares se encuentran en manos privadas y sin autorización no se puede acceder”.

Además de volcanes, cuevas, manantiales “sus valles y sitios culturales e históricos”, se encontraron con “otra de las joyas de Puelén: un manantial en medio del pueblo, que además de abastecerlos de agua, se crían ‘Truchas Arcoiri’s que luego son llevadas al embalse de ‘Casa de Piedra’, pero no se comercializan en la pequeña localidad, para el beneficio de sus habitantes y el desarrollo turístico”.

Al regresar por la ruta 151 “nos encontramos con un hermoso salitral donde pudimos observar, aunque están muy ariscas, ejemplares de liebres maras; unas hermosas bardas a muy pocos kilómetros de la localidad de Algarrobo Del Águila” donde “tomamos varias fotografías”. Al llegar a Algarrobo Del Águila “cargamos agua caliente en la estación de servicio que también maneja tarifas diferentes en sus combustibles (Nafta Súper al precio de Shell y Gasoil al precio de Y.P.F)”, describió.

En la localidad “fue muy triste ver al Río Atuel sin nada de agua”. Al llegar a Santa Isabel “paramos en un parque de juegos y pudimos observar un aeródromo o pista de aterrizaje bastante desolada. En el lugar me informaron que en Algarrobo Del Águila había una Tirolesa, pero ni en la ruta, ni en la estación de servicio, vimos carteles de información al turista”
Rumbo a Telén vieron “un paisaje de médanos y montes era increíble, donde pudimos observar un ejemplar de Águila Coronada (en peligro de extinción)”. Allí hicieron noche, y al otro día emprendieron viaje a Santa Rosa por El Durazno “donde pudimos observar ciervos colorados, jabalíes europeos, gatos montes, diversidad de aves rapaces”.

“Un lugar muy interesante en el medio del camino, fue el cerrito de ‘Ceferino Namuncurá’ pasando la localidad de Carro Quemado, desde pudimos observar los cuatro puntos cardinales de nuestra Provincia de La Pampa”
“Como decía el poeta Ricardo Nervi, ‘La Pampa es un Viejo Mar’ y en el Departamento de Puelén y el Oeste de Nuestra Provincia lo podemos comprobar, con sus ríos, cerros, valles, bardas, montes, cuevas, manantiales, volcanes, fosas marinas petrificadas, fauna, naturaleza, aventura, sitios históricos y tantas cosas hermosas y ricas en lo natural y cultural. Para que los pampeanos y las pampeanas y como así turistas que andan de paso se informen sobre La Pampa y conozcamos aún mas de nuestra hermosa, extensa y variada provincia”, finaliza el relato de César Gatica.

Fotos y testimonio: César Gatica.

