
Este lunes declaró el padre del principal acusado de pertenecer a una red de difusión de material de explotación sexual infantil desde una computadora de Santa Rosa. Negó toda participacion en el delito que se les imputa. Los dos siguen notificados en libertad
El publicista jubilado, Oscar Tesitore, negó toda las acusaciones cuando esta mañana se presentó a declarar en el marco de la investigación nacional e internacional, con coletazos en Santa Rosa, sobre una red de distribución de material de explotación sexual infantil.
Oscar Tesitore negó ser parte de la red dedicada a la difusión del material pornográfico de explotación sexual. La justicia debe definir si la computadora, que hallaron en su domicilio, fue utilizada por él, por su hijo, o por los dos.
El jueves pasado se realizaron actuaciones judiciales en la capital provincial, donde se detectó la dirección IP de una computadora que compartía material de pornografía infantil. El domicilio electrónico pertenece al padre de Pablo Tesitore, el primer apuntado por la justicia.
Pablo es empleado judicial y uno de los encargados de la realización de las cámaras Gessel, donde por lo general declaran niños, niñas y adolescentes. Cuando fue citado, se negó a declarar. Por el momento, padre e hijo fueron notificados en libertad.
La investigación judicial en La Pampa se encuentra a cargo de la fiscala Micaela Sucurro, el jefe de la División Análisis de las Telecomunicaciones de la Policía, Temístocles Torreani, y la jefa del Área Trata de Personas, María Belén Pérez Fassi,
En conferencia de prensa explicaron que el tráfico en red se detectó en Estados Unidos y Brasil y la investigación se coordinó con una fiscalía de Ciudad de Buenos Aires, desde donde también se sumó a la Justicia de varias provincias. Un usuario de la red compartió 300 videos de pornografía infantil.
Entre las conexiones de IP detectadas se identificó a una dirección electrónica de Santa Rosa, desde donde se subieron y bajaron archivos relacionados con la explotación sexual infantil. En los allanamientos secuestraron dispositivos tecnológicos (móviles, computadoras) desde los que se accedía a la red.
En caso de hallarlos culpables, pueden recibir una pena que va de 3 a 6 años de prisión por ser una de las personas que “produjere, financiare, ofreciere, comerciare, publicare, facilitare, divulgare o distribuyere, por cualquier medio, toda representación de un menor de dieciocho (18) años dedicado a actividades sexuales explícitas o toda representación de sus partes genitales con fines predominantemente sexuales, al igual que el que organizare espectáculos en vivo de representaciones sexuales explícitas en que participaren dichos menores”.

