
La vicepresidenta participó del acto de inauguración del Cine Teatro de El Calafate, en Santa Cruz, y dio su primer discurso después del reencuentro con el presidente Alberto Fernández.
La vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner estuvo este jueves en El Calafate en un acto público y dio un discurso frente a 350 invitados en el Cine Teatro Municipal.
“Fue un gran gesto de ingratitud con el Presidente, que había bancado a ese ministro como a nadie, que lo hizo enfrentar a fuerzas de su coalición… no se merecía eso. Fue un acto de desestabilización», lanzó CFK y aseguró que «los argentinos tenemos que empezar a hablar claro entre nosotros. Cuando se habló del acuerdo con el FMI, todo el establishment, el periodismo y el arco político habló de la racionalidad del Ministro y de la irracionalidad de esta Vicepresidenta».
En esa línea, CFK pidió «dejar de discutir personas» y «discutir políticas» a partir de «números». Con la mira ya no puesta en el Presidente, sino -como también hizo su hijo Máximo-, en la oposición, la vice enfocó sus dardos en la administración del expresidente Mauricio Macri al hablar, de nuevo, de la economía bimonetaria. En ese terreno, pidió «discutir en serio» el modelo financiero nacional.
«Es muy importante que acordemos sobre determinadas cuestiones. La economía bimonetaria une a todas las crisis. Todas están histérica e históricamente unidas», propuso.
La vicepresidenta dijo que “hay que ponerse de acuerdo así el año que viene, aunque gane Mandraque el mago, no va a haber solución para este problema estructural de la economía, que lo constituye la economía bimonetaria y que no es únicamente aquella restricción externa. Si no abordamos esto, no hay solución», advirtió.
«Si el problema era el intervencionismo y el dirigismo kirchnerista, cuéntenme qué pasó en los cuatro años donde eliminaron los derechos de exportación del agro, donde se le concedió al sector privado todas y cada una de las demandas que planteaban. Tampoco fue bien. Entonces es hora de que nadie se sienta dueño de la verdad”, pidió CFK y completó, antes de cerrar su discurso sin más precisiones: «Ni yo voy a renunciar a mi historia y a lo que creo y tampoco les voy a pedir que renuncien a la de ellos, pero tenemos que encontrar un punto de coincidencia común porque, si no, no va a haber Argentina para nadie”.

