
El titular de la Sociedad Rural, Nicolás Pino, criticó las medidas “confiscatorias” del Gobierno y reclamó que Agricultura siga teniendo rango ministerial.
Con la dirigencia de Juntos por el Cambio a sus espaldas, el titular de la Sociedad Rural Argentina (SRA), Nicolás Pino, cargó con munición gruesa contra la administración de Alberto Fernández, al tildar de “nefastas y confiscatorias” las última medidas adoptadas por el Gobierno, y llamó a la nueva conducción económica, con Sergio Massa a la cabeza, a estar “a la altura de la difícil situación que atraviesa el país” y a ser capaz de generar “la confianza necesaria para atravesar estos momentos”.
Asimismo, el dirigente del agro reclamó que Agricultura no se transforme en secretaría: “El sector es lo suficientemente importante para tener rango ministerial. Debemos mantener el rango ministerial”.
“Parece mentira que nos hayan acusado de especuladores, el rol de especulador, lo tiene el Estado”, disparó Pino, al tiempo que se enfocó en el principal reclamo de la patronal agroexportadora: “El Estado aumentó las retenciones, son un impuesto que vienen siendo estimulado por varios gobiernos”, deslizó para también incluir implícitamente al pasado macrista: “Los gobernantes argentinos de los últimos 20 años deberán rendir cuentas de todo esto a la sociedad”.
Yendo al grano, exigió “la total liberación de los mercados” y sostuvo que “hoy, las retenciones en Argentinas son ilegales e inconstitucionales”.
En la primera fila del palco de la pista central del predio ferial de Palermo, el amarillo fue predominante, con el jefe de Gobierno Horacio Rodríguez Larreta a la cabeza y parte de su gabinete, entre los que destacaban su jefe de Gabinete, Felipe Miguel y su ministro de Gobierno, Jorge Macri. La representación radical la encarnó el correntino Gustavo Valdés.
De arranque, Pino habló de “un país en sombras” y erigió a la institución insignia de la aristocracia terrateniente nacional como “la casa de quienes quieren construir unidos una nueva Argentina”. Ese concepto lo volvió a repetir en otros pasajes de su discurso de marcado contenido crítico hacia el Gobierno.
“Hemos tenido que enfrentar medidas nefastas de nuestros gobernantes, que atacan la producción y perjudican a toda la economía”, aseveró tras recalcar que el sector agroindustrial “genera un tercio de la fuerza laboral del país” y que es “el mayor productor de bienes de la Argentina, representamos más del 15% del PBI”. Ante eso, volvió a posar la lupa sobre el aspecto impositivo que definió “discriminatorio y hasta confiscatorio”. Luego fue por más y cargó contra el “saqueo al campo”. En esa línea, tras consignar que los productores transfieren “130 mil millones de dólares en concepto de retenciones”, aseveró que en el Ejecutivo nacional “han dilapidado los recursos en reparto de subsidios y vez de promover la cultura del trabajo”.
El titular de la Rural, también dedicó implícitamente una serie de párrafos al contexto preelectoral que asoma bajo el cielo de esta entidad. A meses de jugarse su reelección frente a la lista de “Unidad y Acción” que encabeza el cordobés Alejandro Ferrero, Pino hizo un repaso de las acciones gremiales e institucionales de su gestión, en las que mencionó hasta la instalación de paneles solares en el predio ferial de Palermo, encontrando el pulgar arriba de Larreta.
Pino también le dedicó un párrafo a la figura de Cristina Fernández de Kirchner y llamó a los productores a jugar activamente en frentes electorales al 2023: «No nos quejemos si no damos un paso más allá de nuestra zona de confort, debemos seguir involucrándonos en los concejos deliberantes, legislaturas, desde cada intendencia hacia la Nación, más allá de la filiación política de cada uno», arengó a la vez que –en medio de críticas del ruralismo autoconvocado y sectores internos de entidades a la mesa de enlace- pidió: «No seamos funcionales a políticas mezquinas que pretenden dividirnos y lucrar con nuestra desunión”. En esa clave, cerró su mensaje junto a sus pares de Federación Agraria, Coninagro y CRA.

