
Este martes por la mañana una familia compuesta por dos adultos y dos menores quedaron en situación de calle por una sentencia firme en un juicio de “reivindicación” de una propiedad. Compraron una vivienda a una persona sin el acuerdo de todos los herederos.
Claudia Eyheramonho contó esta mañana a Plan B que hace 14 años compraron la Casa 21 del pasaje Alvarado, entre Tierno y Racedo de Santa Rosa, a uno de los hijos de la dueña, quien falleció antes de la venta. Pero les iniciaron una demanda civil porque había otros sucesores y la justicia civil le devolvió la propiedad a los dueños originarios, herederos de María Rosa Orzuza, la mujer fallecida.
Por el desalojo, las cuatro personas quedaron en la calle. “Soy la mamá de Noelia Rivero. Estamos acá con los chicos y nos quieren desalojar a la calle. No llegamos a ningún acuerdo, no se presentó ningún ente de gobierno y la jueza nos saca a la calle así nomás”, lamentó Eyheramonho.
El desalojo se produjo delante de familiares de la parte demandane, Maria Rosa, Mario Oscar y herederos de Fermín, todos de apellido Sayago, representados por los abogados Abel Arguello y Sebastián Bernardi.
“Nosotros no somos ocupas de esta casa, la pagamos hace 14 años y supuestamente, la compramos mal, porque se la compramos a uno de los hijos de la señora que falleció y luego aparecieron otros a reclamar. Son los nietos que reclaman por esta casa”, agregó.
“Nosotros en 14 años mejoramos un montón la casa y a nosotros no se nos reconoce nada. Nosotros pagamos esta casa y tenemos los papeles del IPAV”, agregó Claudia Eyheramono, representada por el abogado Pablo Pinto.
“Se la compramos al ‘Toto’ Sayago. Mi mamá vive enfrente de su casa. A ellos les dieron dos casas en el Barrio Federal. Así es como trabaja el ente del gobierno, a ellos les dieron dos casas, nosotros compramos esta y hoy nos desalojan”, criticó.
“Estamos totalmente indignados. No nos reconocen la compra de la casa. Mi hija tiene una inhibición y ellos reclaman por el usufructo que le podían haber sacado de alquiler en todo este tiempo. La ley ampara a los otros. Nosotros actuamos de buena fe y no somos reconocidos por ningún lado”, afirmó.
“Desde el gobierno no recibimos ninguna ayuda. El señor Meaca nos ofreció 10.000 pesos y una bolsa de alimento. Acá viven cuatro personas: dos mayores y dos menores, de 15 y 12 años. No sé por qué nos pueden sacar a la calle así”, se lamentó.
“No vino nadie del gobierno, solo está la policía y los abogados de ellos, haciéndose los héroes. Esto nos parece muy injusto”, afirmó.

Demanda
La otra cara del desalojo es la familia Sayago, también de condición humilde. Iniciaron la demanda porque la casa se vendió sin hacer la sucesión tras la muerte de Orzuza, y se desheredó a varias personas.
Tras el juicio de reivindicación, la justicia dejó firme el fallo que les reconoce la propiedad, que, ahora sí, entrará en sucesión.
“Nuestra clienta cuenta con una sentencia firme desde hace más de un año. Se tiene que desalojar la vivienda que ellos nunca vendieron. La vendió uno de los herederos, que no eran todos los herederos declarados y ahora quienes la compraron deben devolverla”, dijo el abogado Abel Arguello a Plan B Noticias.
“Se hizo un juicio de reivindicación y la justicia falló a favor de nuestros clientes”, añadió.
“Además, hay un fallo por un resarcimiento por los años de alquiler que perdieron porque la habitó esta familia, que para la ley no son compradores de buena fe, ya que no se la compraron a todos los herederos”, afirmó Sebastián Bernardi.
Finalmente, la casa fue desalojada de manera voluntaria e incluso algunos bienes quedaron en su interior para retirarlos en otro momento.


