
“Los dirigentes de todos los sectores tenemos que bajar las pasiones y los discursos”, dijo y criticó a Eduardo Feinmann por su discurso en Radio Mitre, donde manifestó que si la tocan a Cristina, se iba a hacer un país mucho mejor.
El diputado nacional del PJ, Hernán Pérez Araujo, destacó la convocatoria al acto realizado este viernes en la Universidad Nacional de La Pampa en repudio al intento de magnicidio de la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner.
En declaraciones a Plan B, pidió a cierta dirigencia “bajar un cambio”, aunque reconoció que a un sector de la sociedad le interesa la radicalización de los discursos de odio.
“Esto no sirve de nada, si aquellos que están sembrando el odio y publicando su desprecio hacia quienes piensan distinto, siguen fomentando la intolerancia, no entienden que ese no es el camino”, dijo. “A veces, por tener un voto más, decimos cosas que quieren escuchar al público y decimos cosas que nos llevan a estas cuestiones”, agregó.
“Creo que los dirigentes políticos, gremiales y sociales, sobre todo en los grandes medios de comunicación de la ciudad de Buenos Aires, y también en La Pampa, tenemos que bajar un poco las pasiones, no exacerbar los discursos de odio que generan estas situaciones. Es fácil decir que es un loquito o un hecho aislado, pero no es un hecho aislado, es el hecho más grave en la historia institucional reciente de nuestro país, de la vuelta a la democracia hasta ahora, salvo los levantamientos militares. Este es un mojón en la historia reciente argentina y espero que sirva para torcer el rumbo, que paremos con este discurso que exacerba pasiones de un sector de la sociedad que está preparado para ejercer la violencia hacia quienes pensamos distinto”, dijo Hernán Pérez Araujo.
“Creo que es responsabilidad de los medios y la política, trabajar para que esto no suceda, para que la grieta, en vez de profundizarse, podamos empezar a sobrevolarla, a tender puentes entre un sector y otro. Algo que sucede en La Pampa, se han tomado medidas que son cuestiones de Estado y hemos logrado tener consenso con la oposición, pero, a nivel nacional, el cllima es otro y hay una dirigencia política que fomenta esta discusión, precisamente porque le está hablando a un sector de la sociedad, que está queriendo escuchar esto”, afirmó.
En este sentido, Pérez Araujo afirmó que “todos los dirigentes de todos los sectores tenemos que bajar las pasiones y los discursos. Si un medio de comunicación dice, que si la tocan a Cristina, se va a hacer un país mucho mejor, como fue Feinmann en Radio Mitre, o legisladores nacionales piden la pena de muerte; o otros legisladores minimizan la situación y dicen que no se trata de violencia política, sino que son hechos aislados o individuales, como si a Cristina le hubiesen ido a robar la cartera, a eso lo tenemos que parar”.
“Y quien no lo entienda, deberá pagar las consecuencias. Para eso, tenemos las instituciones, para eso está la justicia y todo aquel que fomente, induzca a la violencia, debería rendirle cuentas a la justicia”, agregó el legislador.
Consultado sobre si habría que remover de su cargo al diputado nacional de Juntos por el Cambio de Neuquén, Francisco Sánchez, por pedir la pena de muerte para la vicepresidenta, Pérez Araujo dijo que sí. “Yo no tengo dudas de eso, está presentado un proyecto por los compañeros y lo he acompañado. Para eso necesitamos los números y no los tenemos en el Congreso de la Nación, precisamente, por decisión de la ciudadanía, parte de la cual, mal que nos pese, piensa como estos dirigentes”.
“Y estos dirigentes hablan en ese sentido, porque están buscando radicalizar esa posición. Nosotros tenemos que seguir laburando para que las pasiones no se exasperen y para que estos que fomentan la violencia, bajen los discursos. ¿Cómo hacemos? Seguir buscando consenso y diálogo, sino vamos a terminar todos a las piñas y no es esto lo que necesitamos para la Argentina”, dijo Pérez Araujo.
En referencia al planteo de Cristina Fernández contra la autonomía de Buenos Aires, Pérez Araujo dijo que “nos excede como pampeanos. Esta agenda porteño centrista, nos lleva a estas situaciones. Nosotros, con algunas excepciones, tenemos una convivencia pacífica con todo el arco político y hoy está demostrado con las adhesiones, más allá de que hay excepciones deshonrosas, que hacen exasperar los ánimos, pero no es la mayoría”.
“Creo que el discurso de Capital con la Ciudad es un discurso histórico y se recrudeció luego de la reforma de 1994. Han quedado cuestiones no del todo claras: si es autónoma al 100%, si es una provincia o no. Se puede dar esa discusión, pero hay cuestiones más urgentes en Argentina”.

