
Militantes y dirigentes de Juntos por el Cambio de Santa Rosa, General Acha, Toay, Realicó, Ingeniero Luiggi y Bernardo Larroudé, mantuvieron un encuentro para discutir una propuesta política provincial de cara a las elecciones del año que viene.
Se trata del espacio que vienen impulsando el exintendente de Santa Rosa, Leandro Altolaguirre, el exdiputado provinicial del Pro, Maximiliano Aliaga, el empresario y exfuncionario nacional del Pro, Luis Bertone, al que se sumaron otros dirigentes que confluyen en Juntos por el Cambio.
Tras el encuentro emitieron un documento titulado «Hacia una provincia sostenible y sustentable», donde lo primero que ponen de relieve es el «crecimiento explosivo» del empleo público y «la presión impositiva insoportable y asfixiante».
«Los impuestos, tal como están planteados, le quitan competitividad a la pequeña y mediana empresa pampeana generando así insoslayables dificultades para generar empleo de calidad», sostuvieron desde el encuentro que se llevó a cabo en el Hotel Pico de General Pico.
En esa línea apuntaron contra el SIRCREB, al que definieron como una «estrategia recaudatoria de un sistema de retención perverso».
El empleo privado fue otro de los puntos que señalaron en la crítica: «hace más de diez años que el crecimiento del empleo privado formal en la provincia es imperceptible».
Frente a esto, propusieron el tratamiento de una ley provincial de «responsabilidad fiscal» que permita «moderar y modelar hacia el futuro el crecimiento del tamaño del Estado, con la finalidad de poder avanzar en la reducción de la presión impositiva».
En este sentido, durante la cumbre abordaron la cuestión de la «sustentabilidad del sistema jubilatorio provincial». Al respecto reiteraron la premisa del Estado que «no para de crecer» y de «la alternativa de establecer limitaciones a la contratación de nuevos empleados estatales como forma de ir construyendo un Estado que pueda sostenerse con menor presión impositiva».
A su vez, en dicha reunión plantearon la «dificultad que tienen los productores más pequeños para soportar los costos de producción crecientes, lo cual termina favoreciendo la concentración de la tierra».
«Complementariamente y, como forma de trabajar por el lado del frente fiscal, queremos terminar con los privilegios surpimiendo los gastos reservados de los legisladores provinciales y los gastos de representación de los funcionarios del poder ejecutivo, al tiempo que proponemos que todos ellos se desenganche del ajuste salarial por clasula gatillo».
También postularon entre los privilegios que hay que suprimir, el de que «los funcionarios deben renunciar al cobro de las vacaciones no gozadas dado que ellos no son empleados sino servidores públicos».
«En el contexto económico en que vivimos es indispensable que la clase política haga su contribución para recuperar la esperanza y propender así al bienestar general», consideraron.
Por último, señalaron que «debemos entender que solo podremos generar empleo genuino y, en tal sentido, condiciones dignas de calidad de vida, en la medida que el tamaño del Estado Provincial sea pagable para el conjunto de los contribuyentes».

