
La ordenanza municipal ya fue promulgada y entró en vigencia. De esta manera, queda prohibida la conducción de cualquier vehículo con graduación alcohólica superior a cero miligramos por litro de sangre en el cuerpo. Además, desde el municipio informaron que realizarán mediciones de sonoridad en los escapes de los vehículos, y a quienes no cumplan con el límite de decibeles establecido por la normativa que rige sobre ruidos molestos, y se les retendrá el vehículo.
Guillermina Castro, directora de Tránsito, confirmó que luego de la aprobación de la ordenanza de alcohol cero al volante por parte del Concejo Deliberante de Santa Rosa, y la correspondiente promulgación del intendente Luciano di Nápoli, «quedó en condiciones de aplicarse la normativa».
La funcionaria remarcó que a partir de ahora para las y los conductores de cualquier tipo de vehículos «queda prohibido hacerlo con una alcoholemia superior al índice cero».
A partir de la nueva reglamentación queda sin efecto la anterior normativa que se regía por la ley nacional, y establecía una tolerancia de hasta 0,5 conductores de vehículos particulares, y hasta 0,20 para motovehículos, y deja a todas las categorías ahora en igualdad en cuanto a la prohibición de circular con alcohol en sangre.
Castro aseguró que «el objeto de la normativa es ir abordando cada uno de los factores que influyen en la ocurrencia de los siniestros viales, como lo es el alcohol. Por tratarse de un inmunodepresor del cerebro y de las condiciones de aptitud para conducir, dado que afecta tanto los sentidos como la estabilidad y la capacidad de discernimiento, con mayor gravedad cuanto mayor es la graduación de alcohol en sangre», especificó.
«Por ello, la nueva normativa propone lograr un cambio de hábitos y cultura, para disociar la ingesta de alcohol de la conducción de vehículos», finalizó.
Control de decibeles en caños de escape
Por otra parte, Castro aseguró que «muchos vehículos infringen la normativa que rige sobre ruidos molestos» por tener escape libre o no reglamentario. Por lo que comenzarán a implementarse controles de tránsito con el fin de reducir la el fin de reducir la contaminación sonora.
Al respecto, María Zapata, subdirectora de Inspecciones de la comuna, explicó que «los vehículos que utilizan el escape libre, sin silenciador, infringen no solo una ley nacional, en cuanto a los recaudos de ruidos y emisión de gases al ambiente, sino también la ordenanza municipal N° 3846/08, donde se especifica que las motos de hasta 50 cm3 de cilindrada tienen un tope de 75 decibeles en cuanto a la generación de emisiones sonoras, mientras que para motos de más de 50 cm3 de cilindrada y vehículos automotores en general, el tope es de hasta 82 decibeles».
Frente a esto, detalló que durante los operativos de control de tránsito que se realizan habitualmente en distintos puntos de la ciudad, «se efectúa un procedimiento de medición de sonoridad en los caños de escape mediante un decibelímetro, y en consecuencia, si la medición supera los límites establecidos por la normativa vigente, como medida cautelar se retiene preventivamente vehículo, y luego a través del Juzgado de Faltas que es la autoridad de aplicación, se ordena el secuestro y decomiso de los caños de escapes no reglamentarios, y dado que los mismos deben salir de circulación para evitar que continúen produciendo contaminación sonora, se ordena su destrucción».
En tanto, explicó en cuanto a la restitución de los vehículos retenidos que «una vez subsanada la falta, cuando su titular se presenta provisto de un nuevo caño de escape acorde a la reglamentación vigente, el mismo puede retirar su vehículo».

