
José Mario Aguerrido, el abogado querellante de parte de los familiares de Lucio Dupuy, adelantó a Plan B que las expectativas son de condena a cadena perpetua. Confirmó que estudian avanzar con otras responsabilidades, por parte del Estado pampeano, sobre todo en el área de salud.
José Mario Aguerrido dialogó con Plan B momentos antes de ingresar a la primera audiencia por el crimen de Lucio Dupuy, que comenzó hoy en la Ciudad Judicial. Consultado sobre los pedidos del Ministerio Público Fiscal, dijo coincidir con la pena propuesta. “Coincidimos con la Fiscalía en el pedido de prisión perpetua. Nosotros entendemos que puede haber un fallo novedoso, respecto del homicidio por odio de género”, dijo a Plan B y agregó: “adherimos a la acusación de la Fiscalía”.
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—¿Cómo está la familia?
—Tienen momentos, el más conmovido es el padre. Ahora, los abuelos regresaban de Buenos Aires, pero tuvieron un accidente en la ruta. Están muy satisfechos con el tema de la Ley Lucio. Pero los vi bien, al que más conmovido vi, es a Cristian, por la situación procesal que tiene que atravesar hoy.
—¿Los abuelos cuándo declaran?
—Creo que es el 23. Hoy declara el papá y está la posibilidad de que declaren las imputadas. No lo sabemos puntualmente, si van a hacer uso del derecho a declarar.
—¿Cuál es la versión que dan las imputadas?
—Hasta ahora no han dado ninguna declaración. Me imagino cuál puede ser la estrategia de la defensa, pero no me voy a meter. Lo dejo para desarrollar la imaginación en el juicio.

Ramón Dupuy, abuelo de Lucio.
—¿Cómo será la declaración del papá?
—Si alguien no tiene nada que ocultar, es Cristian Dupuy.
—¿Cuál es esa verdad?
—La verdad es lo que pasó. Puntualmente, ellos nunca advirtieron que Lucio podía estar pasando por eso. Nosotros tenemos explicación por qué Lucio no hablaba, no es precisamente porque no le pasaba nada. La verdad es esa, ellos nunca se dieron cuenta o Lucio les dijo algo. También es cierto, que cuando estaban con Lucio, era aprovechar a estar con él. No indagarlo cómo le iba, si le iba mejor o peor. Al nene se lo veía bien.
Convengamos que este hecho ocurre en la absoluta privacidad, no hay testigos de estos hechos. Hoy el papá va a hablar de su experiencia vital, de cómo conoció a la mamá, de cuando nació Lucio, de cómo Lucio llegó con los tíos, cómo se vino a Santa Rosa.
—¿Cuáles son las expectativas de la querella en cuanto a la condena?
—La expectativa es de condena a cadena perpetua.
—¿El punto que no se menciona es la actuación del estado, con sus distintos dispositivos?
—Vamos a elegir. Tenemos la posibilidad de que salga desde acá. Tenemos la posibilidad que salga antes de fin de año. Este es un proceso que fue muy rápido y mereció una dedicación especial de todo nuestro estudio. Posiblemente, pidamos vista al fiscal desde acá o en su defecto, haremos nosotros la denuncia. La vista, a mi criterio, es que hay que investigar, en un principio a los responsables de salud.
—El papá será la primera vez que tendrá frente a él a su ex pareja que mató a su hijo, ¿habló con él sobre esa situación?
—No se va a dar esa situación. Vamos a pedir que ellas no estén presentes cuando él declare. Le pregunté expresamente a él y me lo pidió, así como el abuelo me dijo que sí, que las quiere tener frente a frente.
Para Cristian es una situación estresante. En estos procesos de abuso, es normal que la víctima pida no declarar frente al victimario. El victimario se corre a un lugar especialmente preparado para eso, para escuchar lo que eventualmente se dice y a través de sus abogados, hace las preguntas del caso.
—¿Las acusadas tuvieron beneficios cuando estuvieron detenidas?
—Desconozco la vida carcelaria de estas señoras. El principio de la vida carcelaria es la resocialización. En la versión del abuelo Ramón Dupuy, ellas tienen una vida normal, con beneficios. La Constitución dice que la cárcel no puede ser objeto de crueldad o tratos degradantes. Tienen una vida penitenciaria que será similar a la de otras detenidas.
Nosotros planteamos que las separaran y nos dijeron que la máxima sanción que existía para la Ley Procesal Pampeana, es la prisión preventiva, lo cual es cierto. La separación de contacto entre personas, está prevista como sustitución de la prisión preventiva.
—¿Cómo trabajaron desde la querella para incorporar la figura del crimen de odio?
—Ya hemos trabajado, ahora es una cuestión de valoración. Creemos que hay suficiente evidencia para llegar a esa conclusión.
—¿Lucio no hablaba porque estaba amenazado por su mamá y la pareja?
—Estaba adoctrinado, enseñado de lo que tenía que decir y lo que no tenía que decir. Hay una referencia muy clarita, en una comunicación entre ellas, que dice ‘Lucio ya sabe que tiene que decir que se cayó de un árbol’. Además, había mucho temor a que Lucio se comunicara con otras personas.
—¿Desde cuándo estiman que ocurrían estas situaciones?
—Por lo menos, fines del 2020. Un año de la muerte. No me acuerdo del primer ingreso traumatizado de Lucio, pero se da en diciembre de 2020. A partir de ahí, se repite en enero y febrero.

—¿El papá de Lucio asistirá a las otras audiencias?
—Había dicho que no, pero aparentemente se va a quedar. Le cuesta mucho, ustedes son testigos que él se ha invisibilizado en esta cuestión. El que ha estado presente siempre es Ramón, el abuelo. Incluso hoy nos reunimos desde muy temprano y la cuestión se le hace densa.
—¿Cómo continúa el juicio?
—Mañana sigue con siete testigos. Uno de la querella, me parece. Los ordenamos, por ser tantos, para que se hablara de lo mismo, más allá de lo que diga un testigo u otro.
—¿Por qué hay tantos testigos de la defensa?
—Es la estrategia de la defensa. Yo me imagino que lo que van a decir, pero no puedo decir si van a servir o no. Acá hay una realidad, el hecho ocurrió en absoluta privacidad, como son todos los hechos de este tipo, en lo que es violencia intrafamiliar es hacia adentro, no hay testigos. ‘Podrán decir que eran amorosas con Lucio’, sí, pero cerraban la puerta de la casa y se acaba el amor.
—El forense dijo que nunca vio algo parecido en su historia de trabajo, ¿Usted como abogado, es la primera vez que ve algo así?
—Sí.
—Usted alguna vez insinuó que podía haber más involucrados, sigue con la misma idea?
—No se ha abierto esa línea de investigación. Hicimos algún trabajo de campo, al respecto, pero no logramos abrir bocas. Yo estoy convencido de que acá hay gente que sabe más, posiblemente porque ha participado en lo que le hicieron a Lucio.
Pero es una hipótesis, ni siquiera la planteamos, eso no se va a investigar acá, salvo que aparezca alguien y diga algo. Es una teoría mía, no creo que no haya gente que no sepa lo que pasaba ahí adentro. Lo que ocurrió es aberrante.
—¿Se han conocido todos los hechos o se van a conocer más durante el juicio?
—Eso no lo sé.

