
La Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP), a través de la Dirección General Impositiva (DGI), interdictó más de 2600 toneladas de granos en procedimientos realizados en campos, rutas y puertos en distintos puntos del país.
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El personal del organismo conducido por Carlos Castagneto incautó la mercadería tras detectar irregularidades en la compra, traslado y exportación del trigo, maíz y soja, durante relevamientos realizados en camiones y depósitos.
En la localidad de Aguaray, provincia de Salta, los agentes de la AFIP llevaron adelante controles sobre 60 camiones que transitaban por la ruta nacional 34 con destino a Bolivia. Los inspectores constataron la documentación respaldatoria y analizaron tanto el origen como el destino de las materias primas y de esta manera encontraron que 21 de los vehículos presentaban inconsistencias.
El personal de la DGI comprobó que los destinatarios de la mercadería eran sujetos sin capacidad económica y financiera, y que la materia prima trasladada tenía dudosa procedencia. Por ese motivo, se interdictaron 765 toneladas de granos de soja y de maíz.
Por otro lado, una fiscalización de la AFIP en el puerto de Rosario culminó con el decomiso de 140 toneladas de trigo. Las áreas especializadas del organismo investigaron una firma que pretendía exportar la mercadería almacenada en un depósito en esa terminal.
Los agentes de la DGI verificaron la existencia de una empresa sin capacidad operativa. Como parte de las tareas de control, se hizo un seguimiento de las cartas de porte emitidas a los fines de verificar el lugar de origen, traslado y destino de los granos. Los titulares de la empresa no pudieron acreditar el origen del cereal, por lo que se procedió a incautar el trigo, que será rematado en subasta pública.
También en Córdoba
En la provincia mediterránea, la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP), por medio de la Dirección General Impositiva (DGI), desarticuló maniobras fraudulentas en la producción y comercialización de granos por 1.700 toneladas de granos.
El organismo conducido por Carlos Castagneto detectó irregularidades en dos establecimientos dedicados a la cría y engorde de ganado vacuno y porcino en las zonas rurales de las localidades de Monte Cristo y Matorrales. Como resultado de los operativos, se labraron importantes sanciones y se interdictaron 300 toneladas de maíz.
A partir de los cruces de información e investigaciones llevadas adelante por las áreas especializadas en actividad agropecuaria, la AFIP realizó fiscalizaciones presenciales en las dos firmas para constatar la correcta declaración de los insumos utilizados en el engorde de los animales. Los inspectores de la DGI comprobaron en una de esas empresas diferencias de existencias de 1.344 toneladas de maíz y 128 toneladas de soja y un atraso de más de 60 días en la carga de información de esos stocks.
En un segundo establecimiento, el personal del organismo procedió a la interdicción de 297 toneladas de maíz, por carecer de documentación que acredite su origen. El valor estimado de esa mercadería se ubica en torno a los 74 millones de pesos.

Los procedimientos se llevaron a cabo en una firma que declaraba actividad de feedlot – engorde a corral, con 500 cabezas de ganado bovino, y otro de cría y engorde de porcinos con 400 hembras en producción.
De acuerdo a la normativa vigente, los operadores del comercio de granos, incluidos los compradores para consumo, están obligados a un régimen de registración sistémica de movimientos y existencias de granos no destinados a la siembra, para un adecuado seguimiento y control de las operaciones involucradas. La falta de cumplimiento de esta disposición facilita la evasión de las obligaciones fiscales, a la vez que resta transparencia a las operaciones de comercialización.

