
En la cuarta jornada del juicio oral por el homicidio del niño Lucio Abel Dupuy hubo un solo testigo, el médico forense Juan Carlos Toulouse. Él brindó una extensa declaración testimonial sin la presencia en la sala de las dos acusadas, Magdalena Espósito Valenti, y su pareja, Abigail Páez.
La muerte de Lucio, de cinco años, se produjo el 26 de noviembre de 2021 a la noche en el hospital Evita, ubicado en la zona sur de Santa Rosa. Allí fue trasladado por dos vecinos y Páez para ser atendido, pero a pesar de las tareas de reanimación, el pequeño no reaccionó.
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Toulouse estuvo en ese nosocomio y luego realizó la autopsia del cuerpo en el hospital Lucio Molas. Por esa razón, la fiscalía le exhibió una serie de fotografías para que explicara cómo y con qué objetos se habían producido las lesiones que la víctima tenía en varias partes del cuerpo. Las imágenes que le mostraron al testigo fueron tomadas por la Agencia de Investigación Científica, dependiente del Ministerio Público Fiscal.
Previamente a escucharse el testimonio del forense, y luego de la presentación formal de las partes en la audiencia de hoy, las defensas de Espósito Valenti y Páez manifestaron que las imputadas no querían estar en el recinto mientras Toulouse declarara. Por ese motivo oyeron los dichos del médico desde dos salas contiguas que tiene parlantes.
El interrogatorio a Toulouse comenzó a las 8.30. Primero preguntó el M.P.F. durante una hora y a través de la fiscala Verónica Silvana Ferrero, quien estuvo acompañada por sus pares Marcos Sacco y María Mónica Rivero.
Después siguió con el apoderado de la querella, el abogado José Mario Aguerrido, quien representa al padre de Lucio, Christian Dupuy. Este testificó durante el primer día del juicio, pero luego no concurrió al resto de las audiencias a pesar de que tiene derecho a hacerlo.
A posteriori preguntaron los defensores públicos Pablo Andrés De Biasi –en representación de Espósito Valenti– y María Silvina Blanco Gómez –por Páez–. Ambos buscaron saber, entre otros datos, si podía conocerse quiénes le produjeron las lesiones a Lucio a partir de ciertas marcas en el cuerpo. Hoy, juntos a ellos, estuvieron la defensora Paula Arrigone y por Maximiliano Lucero.
Al final del interrogatorio hubo una consulta a Toulouse de la asesora de Niñas, Niños y Adolescentes, Graciela Massara. Luego, De Biasi y Blanco Gómez fueron a averiguar si las acusadas querían formular alguna pregunta, pero como dijeron que no, allí concluyó la audiencia.
Hasta ahora, en cuatro días, declararon 15 de los más de cien testigos que están citados al juicio. La teoría del caso de la fiscalía es que la madre de Lucio, Espósito Valenti, y Páez no solo tuvieron responsabilidad en el homicidio, sino además en el maltrato infantil crónico y en las agresiones físicas y sexuales que habría sufrido el niño.
El juicio está a cargo de la jueza y jueces de audiencia Alejandra Flavia Ongaro y los jueces Andrés Aníbal Olié y Daniel Alfredo Sáez Zamora.
La fiscalía ha acusado a Espósito Valenti de los delitos de abuso sexual gravemente ultrajante por su duración y formas concretas de realización y con acceso carnal vía anal y oral; agravado por ser la ascendiente (progenitora), por ser cometido por dos personas y por existir convivencia entre ella y la víctima menor de 18 años; todo como delito continuado; en concurso real con homicidio calificado por ser la ascendiente, por ensañamiento y alevosía.
A su vez, a Páez le imputó abuso sexual gravemente ultrajante por su duración y formas concretas de realización y con acceso carnal vía anal y oral; agravado por ser la guardadora al momento de los hechos, por ser cometido por dos personas y por existir convivencia entre ella y la víctima menor de 18 años; todo como delito continuado; en concurso real con homicidio calificado por ensañamiento y alevosía.
En teoría, si fueran halladas culpables por esas figuras penales, les cabría una condena de prisión perpetua.
Aguerrido, en la primera audiencia, cuando formuló su alegato de apertura, le añadió un cuarto agravante: que el homicidio fue cometido por odio al género masculino.
El debate continuará mañana a las 8 y luego se reanudará la próxima semana.
Cabe recordar que, en declaraciones que trascendieron en su momento, el informe final de la autopsia de Lucio Dupuy, reveló que fue víctima de abusos sexuales “recientes y de vieja data”, confiaron fuentes judiciales durante la investigación.
El estudio forense también detalló que la muerte se produjo entre las 20.30 y las 21.30 del viernes 26 de noviembre del año pasado y fue producto de “politraumatismos” y una “hemorragia interna”.
También confirmó que el cuerpo del niño tenía mordeduras y quemaduras.
La autopsia detectó además que Lucio había sufrido un fuerte golpe que le afectaba la cadera, el glúteo y la pierna. “Le dificultaba caminar, tenía una data de 7 a 8 días”, contaron fuentes judiciales el año pasado.
Toulouse, cuyo testimonio se considera clave, afirmó en declaraciones a la prensa que “en mis casi 30 años de profesión nunca vi algo así” y afirmó que el niño falleció producto de una feroz golpiza.
El niño ingresó varias veces a los hospitales de Santa Rosa, tanto el Evita, cómo el Lucio Molas, por diversas lesiones, entre diciembre de 2020 y enero 2021.
El 15 del diciembre de 2021 Lucio fue asistido por traumatismos “del miembro superior” en el Hospital Evita. El 18ingresó al Hospital Molas donde le diagnosticaron una fractura al nivel de la muñeca y de la mano.
El 22 de enero, menos de una semana después de la última asistencia a un hospital, fue llevado a la posta del barrio Río Atuel donde los médicos constataron traumatismos del miembro superior.
El 1° de febrero, apenas una semana después, Dupuy volvió al Hospital Evita por un “código T14-1”, que indica un traumatismo en el cuerpo.
El 23 de marzo de 2021 finalizó la seguidilla de visitar médicas. El diagnóstico de ese día, en el Hospital Evita, estableció que tenía “mallet finger”, es decir, una deformidad en el dedo generada por una fractura ósea de la falange distal.

