
La concejala del FreGen, y precandidata a intendenta por Juntos por el Cambio, criticó al gobierno de Luciano di Nápoli por “descuidar la parte que justamente le toca hacer a la administración de la ciudad”.
Claudia Giorgis hizo una suerte de “plataforma electoral”, en la que plantea lo que ella haría si llegara a ser intendenta. “Queremos una próxima gestión municipal más cerca de los problemas cotidianos de los vecinos y vecinas”, afirmó.
Y luego enumeró:
Son importantes las obras que el Gobierno Provincial está llevando adelante y ha anunciado para la ciudad capital. Son bienvenidas. Pero no hay que descuidar la parte que justamente le toca a la administración municipal, que son las tareas de mantenimiento y una mejor organización de los servicios que es lo que más le afecta a la vida cotidiana de la gente.
Necesitamos una gestión municipal que se ocupe de que el regador riegue. Que tapemos los baches como corresponde y no que al primer aguacero se lleve lo tapado. Que no haya que romper el asfalto nuevo para arreglar agua o cloaca. Que no paguemos los cortes de asfalto para las conexiones de cloacas y al poco tiempo levantemos todo para asfaltar como ha ocurrido en la calle 1 de mayo. Que hagamos el mantenimiento adecuado de las calles de tierra, hay zonas que son un serrucho donde la máquina no llega nunca. Que el servicio de colectivo no decaiga en la calidad que sea eficiente en los horarios, en los refuerzos, etc.
Que la comida de los comedores no decrezca en calidad ni en cantidad. Que a las empresas no se las llame para hacer lo que puede hacer el personal municipal sino que avancen con otras obras para la ciudad. Que hagamos educación y control a fin de evitar la proliferación de basurales. Que tengamos una política activa con respecto a la castración de perros y gatos y para ello un trabajo conjunto con las instituciones dedicadas a este fin que la actual gestión nunca procuró dejando a la vista las consecuencias de la enorme cantidad de perros callejeros que lo sufren los vecinos.
Porque lo que vemos es una ciudad paralela: una, la del asfalto nuevo y la otra, en la que ni siquiera se tapan los baches. Un megaproyecto de urbanización hacia el este de la ciudad pero a costa del agua de todos.
Tenemos zonas de la ciudad que han crecido, donde las familias han puesto un gran esfuerzo en la construcción de sus viviendas y que tienen un poder adquisitivo como para pagar sus servicios de agua y cloacas pero no se les planifica esa posibilidad (como ocurre en las zonas hacia el sur de la Laguna) fomentando la clandestinidad.
Se quieren imponer nuevos desarrollos urbanísticos a partir del emplazamiento de la nueva terminal para beneficiar a desarrolladores foráneos y para negocios inmobiliarios pero no se prioriza agilizar las tramitaciones para que los vecinos que tienen un pequeño ahorro y quieren construir no se le desvalorice su dinero por las demoras municipales.
Una ciudad donde el Municipio contrató a más de 200 nuevos empleados pero no atiende las demandas de los trabajadores y trabajadoras municipales como ocurre en la Dirección de Género, como ocurre con los ex planes de empleo, como ocurre con muchas situaciones que han recrudecido el enojo de los empleados y empleadas de los diferentes sectores de la Municipalidad que son una parte fundamental de la atención de los servicios a los vecinos y vecinas.

