
La aclaración la Asociación Empresaria Hotelera Gastronómica de La Pampa (FEHGRA LA PAMPA): “el horizonte es poco esperanzador”.
“Actualmente, existe una caída del consumo ocasionada principalmente por la pérdida del poder adquisitivo de los salarios ante la inflación. El consumo se encuentra 19% por debajo, respecto de 2019”, afirmaron.
“El estado actual de la gastronomía pampeana es de estancamiento y con un horizonte poco esperanzador, en virtud de que los costos siguen el ritmo de la inflación y no así los salarios y la rentabilidad del sector privado local, al tiempo que los consumos de primera necesidad ocupan progresivamente un mayor porcentaje en el gasto de los consumidores, y además el consumo per cápita ha disminuido notablemente (el público consume menor cantidad, a menor precio, y en un periodo de tiempo mayor dentro del establecimiento). Todo esto representa no solo una caída en el consumo promedio para esta época del año, sino además de la rentabilidad que se necesita para sostener un establecimiento gastronómico”, destacan.
“El efecto de aparente consumo, para quien no conoce el sector y carece de información adecuada y actualizada, se origina por la comparación con los años previos, de pandemia, donde literalmente no se veía gente dada las restricciones que motivó el covid, y por el matiz de estacionalidad que posee la actividad”, añaden.
Explican que “de diciembre a febrero se consume más que en el resto del año (y al aire libre). Sin embargo, informamos que comparativamente, incluso con el año pasado, los meses correspondientes a nuestra ‘temporada baja’ fueron literalmente muy malos y, y que el mes de diciembre se encuentra en línea con lo antes mencionado: baja en la cantidad de clientes, baja en el consumo per cápita, aumentos de costos que, lógicamente, no pueden ser trasladados a los precios, y consecuentemente muy baja rentabilidad (gran cantidad de gastronómicos aún mantienen niveles importantes de endeudamiento)”.

