
La decisión se votó en la última reunión del Consejo de Administración de la entidad y de la que participó el cuerpo de delegados y delegados.
La CPE se encuentra movilizada tras el derrumbe del techo del edificio central el domingo pasado, y entre el lunes y martes ya hubo dos reuniones para establecer las causas y responsabilidades del mismo.
Ayer el Consejo de Administración concretó una nueva reunión hasta altas horas de la noche done se definió la contratación de un ingeniero civil de Bahía Blanca, que tendrá a su cargo realizar un informe externo.
Si bien la CPE tiene su propia área de Obras Civiles, es decir, quienes conocen la situación y estuvieron afectados desde que el techo se vino abajo, la contratación de un perito externo responde a la necesidad de contar con un informe que aporte «objetividad» y establezca las causas y responsabilidades en cada caso.
Hoy la entidad emitió un comunicado en el que informan las acciones que se desarrollarán de manera simultanea:»se han solicitado informes a oficinas internas de la CPE sobre los antecedentes respecto de tareas en la losa que se derrumbó el domingo alrededor de las 8 horas. Estos informes se completarán con los trabajos del profesional previamente mencionado para tener conclusiones definitivas sobre las causas del colapso», informó la entidad.
Alfredo Carrascal fue el encargado de dar el primer informe, tras lo que siguió un intercambio de opiniones. Plan B pudo saber que delegados y delegadas expusieron su preocupación por la seguridad del personal y asociados.
«Hubo determinación en realizar las tareas con la mayor profundidad y premura posibles, y establecer con claridad y transparencia las causas del colapso, y deslindar las responsabilidades que correspondan», señala el comunicado de la CPE.
Cabe recordar que el derrumbe ocurrió un domingo cuando no había personas en el lugar por ser feriado, pero de ocurrir cualquier otro día hubiera sido una catástrofe.
Carrascal explicó además las razones por las cuales se ha acordonado la zona del derrumbe y por lo cual se mantienen las condiciones y escombros tal como quedaron tras el colapso. Una vez realizadas estas tareas se avanzará en el demolición controlada de mampostería afectada por el derrumbe y en las tareas de limpieza del área.
A su vez, las autoridades informaron que todos los sectores que funcionaban en el área han sido reubicados, mayoritariamente en el salón de La Usina, con entrada por avenida 1º de Mayo, entre Raúl B. Díaz y Joaquín Ferro.

