Magdalena Espósito Valenti y Abigail Páez fueron condenadas a prisión perpetua este mediodía por el Tribunal de Audiencia de Santa Rosa, por el infanticidio del niño de cinco años. La familia había pedido perpetua por tiempo indeterminado pero los jueces no hicieron lugar. La fiscala Verónica Ferrero explicó que les dieron «una pena de por vida».
El Tribunal compuesto por los jueces Alejandra Ongaro, Daniel Sáez Zamora y Andrés Olié, confirmó la sentencia de prisión perpetua para ambas imputadas este mediodía en el Centro Judicial de Santa Rosa, en un proceso que inició en noviembre del año pasado, tras el infanticidio de Lucio Dupuy.
Espósito Valenti fue condenada a la pena de prisión perpetua a la pena de prisión perpetua con más la accesoria del artículo 12 del C.P., por la comisión del delito de homicidio triplemente calificado por el vínculo, alevosía y ensañamiento.
Abigail Páez condenada a prisión perpetua con más la accesoria del artículo 12 del C.P., por la comisión del delito de homicidio doblemente calificado por alevosía y ensañamiento, en concurso real con el delito de abuso sexual con acceso carnal por vía anal, ejecutado con un objeto fálico, agravado por tratarse de la guardadora y por haberse cometido contra un menor de 18 años de edad, aprovechando la situación de convivencia preexistente, todo como delito continuado.
El Tribunal de Audiencia rechazó el planteo de inconstitucionalidad de la prisión perpetua pedido por la Defensa.
Las condenadas no estuvieron presentes y tampoco escucharon la lectura del veredicto de manera virtual, desde el Complejo Penal Nº1 de San Luis, donde ambas se encuentran alojadas.
Cárcel de por vida
Tras el fallo, la fiscala Verónica Ferrero, explicó que «esta prisión perpetua dispuesta por los jueces es una pena de por vida, no tienen posibilidad de salir en libertad».
Consultada sobre la posibilidad de pedir la condicional dijo que «no la tienen porque el art 14 del C.P, las personas condenadas por este delito no pueden pedir transcurridos ningún término la libertad condicional».
«Hoy por hoy nuestro Código Penal hace una distinción. Los delitos de las imputadas no se otorga la libertad condicional. En el resto de los casos es 35 años y si pueden pedir la libertad condicional», agregó.
Ferrero manifestó «conformidad» en relación al fallo, con lo establecido en la ley y los fallos jurisprudenciales vigentes al momento de la pena.
Sobre la apelación por la absolución para Magdalena Espósito Valenti por el delito de abuso sexual, dijo que «la Fiscalía va a impugnarlo, no porque vaya a modificar la pena porque ya le impusieron la pena más grave que prevé el Código Penal, sino porque los hechos ocurrieron de esa manera y queremos que en la sentencia quede establecido todos los hechos por los que fueron imputadas».
En tanto la familia Dupuy y el abogado representante, José Mario Aguerrido, manifestaron «disconformidad» con la resolución del Tribunal.
Ramón Dupuy, abuelo de Lucio, dijo que «lo que pedíamos nosotros es lo que corresponde», mientras que Aguerrido aclaró que si bien la pena implica cárcel de por vida contra ambas condenadas, «el hecho tenía la gravedad suficiente como para imponerle la reclusión por tiempo indeterminado”.
Lucio
Lucio (5) fue asesinado el 26 de noviembre de 2021 en la casa de la calle Allan Kardec al 2300 de Santa Rosa, donde vivía con la madre y su pareja. La Justicia pudo establecer que a las 17.32 se lo vio a Lucio vivo por última vez y que entre esa hora y las 19.40, cuando ambas imputadas salieron solas del departamento, Lucio fue golpeado brutalmente.
A su vez, Páez llevó en moto a su novia al trabajo de moza en el restaurante de un hotel de la capital pampeana y volvió sola a las 20.49, cuando intentó reanimar al niño y lo metió bajó la ducha. A las 21.30, Páez salió con Lucio en brazos para el centro asistencial del barrio Río Atuel, anexo al departamento, pero estaba cerrado.
En ese momento, el niño fue asistido por vecinos y finalmente lo trasladaron al Hospital Evita, donde a las 21.45 se constató que ya estaba muerto.
Según determinó el tribunal, las dos mujeres participaron de la golpiza mortal y el nene recibió puñetazos, patadas y palazos, además de un pisotón en la espalda por parte de Páez (que se pudo determinar por la marca que dejó su zapatilla), el cual le provocó lesiones internas.
De acuerdo con los peritos, la causa de la muerte fue un edema cerebral como consecuencia de politraumatismos.

