
Periodistas de tres canales de televisión de Ecuador recibieron hoy sobres con pendrives cargados con explosivos, y uno estalló frente a un reportero sin causarle heridas graves, informaron la policía y los medios afectados, en medio de una ola de violencia que azota al país, vinculada especialmente a disputas entre grupos narcos.
La cadena privada Ecuavisa alertó que su periodista Lenin Artieda recibió un sobre con un pendrive y que al insertarlo en un computador «este estalló».
Artieda, que trabaja en Guayaquil, «aparentemente tiene algún tipo de molestia en la mano y una afectación muy leve en el rostro, pero no es ninguna situación de complejidad», dijo a la prensa el jefe nacional de Criminalística de la Policía, Xavier Chango.
Guayaquil, uno de los principales puertos de exportación de cocaína hacia Europa, es epicentro de violentas disputas entre bandas de narcotraficantes.
Periodistas de TC Televisión en Guayaquil y Teleamazonas en Quito también recibieron sobres con pendrives que contenían explosivos.
La fiscalía reportó «la existencia de un sobre bomba» en la estatal TC Televisión, mientras el canal privado Teleamazonas informó que recibió «un USB con las mismas características» que el de Ecuavisa.
La ONG Fundamedios, que promueve la libertad de prensa, señaló que «en los atentados se utilizó el mismo modus operandi».
«Llegaron sobres con membretes con los nombres de los periodistas Lenin Artieda, de Ecuavisa;, Mauricio Ayora, de TC Televisión, y Milton Pérez, de Teleamazonas; dentro de los sobres se encontraba un pendrive», detalló Fundamedios en un comunicado citado por la agencia de noticias AFP.
El jefe policial comentó que la carga usada en el dispositivo que explotó en Ecuavisa podría ser RDX, «un explosivo de tipo militar».
La policía informó sobre un posible cuarto sobre con explosivos, pero no lo confirmó.
Tras los ataques, la fiscalía abrió una investigación por el delito de «terrorismo», castigado hasta con 13 años de prisión.
De acuerdo con Fundamedios, el sobre dirigido a Artieda contenía una amenaza contra el periodista.
El que estaba dirigido a Teleamazonas contenía una nota en la que se leía: «Esta información va a desenmascarar al correísmo. Si cree que es de utilidad, podemos llegar a un acuerdo y le envío la segunda parte. Yo me comunico con usted».
La ONG aseguró que lo sucedido es «preocupante, inaceptable», que viola la libertad de expresión y «requiere la intervención inmediata del Estado».
«El gobierno nacional rechaza de forma categórica todo tipo de actos violentos perpetrados contra periodistas y medios de comunicación», señaló la secretaría general de Comunicación (Segcom) en un boletín.
Tildó de «repudiables» los intentos por «amedrentar» al periodismo.
El año pasado el canal RTS fue atacado con disparos y en 2020 un artefacto explosivo estalló en las instalaciones de la estación televisiva Teleamazonas.
El Comité Permanente por la Defensa de los Derechos Humanos de Guayaquil (CDH) expresó su preocupación por los «ataques a periodistas» en el contexto de la creciente inseguridad en el país.
El puerto de Guayaquil es una de las zonas más violentas de Ecuador, donde bandas criminales vinculadas al narcotráfico se diputan virulentamente las rutas para el tráfico de drogas.
Ecuador, caracterizado hasta hace poco por un contexto pacífico, hace frente actualmente a una fuerte ola de violencia, incrementada a la par de las incautaciones de droga, 200 toneladas en 2022.
La tasa de muertes violentas en el país andino, cuyo presidente conservador Guillermo Lasso es sospechado de corrupción y arriesga un juicio político, pasó de 14 por cada 100.000 habitantes en 2021 a 25 en 2022.
Fuente: telam
Foto: Twitter/ Paúl Tutiven

