
Esta mañana Leandro Pallero fue desalojado de la vivienda social del barrio Ananía por la persona que figura como dueña y algunos de sus familiares. No había proceso judicial en marcha y la única presentación en Defensoría la hizo el hombre desalojado, sin obtener la respuesta buscada. Vive de vender pasteles y de una pensión graciable por incapacidad laboral.
Pallero informó a la justicia que pagó el alquiler de la vivienda social durante 14 años, la mayor parte del tiempo, sin contrato. La vivienda social nunca fue habitada por la dueña y Pallero ingresó allí en 2009.
En una nota enviada este año al Poder Judicial de La Pampa, Pallero pidió “su intervención ante las autoridades del Instituto Provincial de la Vivienda (IPAV), ya que no encuentro manera de que solucionen mi situación” y pidió una respuesta “que contemple mi situación de vulnerabilidad ante el abuso de quien es la titular de la vivienda, según documentación de inscripción en el mismo organismo”.
“He vivido en allí desde el año 2009, a inicios del mismo año alquilé la vivienda sin ningún contrato de locación, solo la palabra.Allí vivo desde ese momento”, se lee en la presentación.
“En el año 2012 llega a la mencionada vivienda una inspección del IPAV donde constatan que yo soy quien está viviendo en la misma, esa inspección mediante llamada a la titular de la misma hizo que ella comenzara a hostigarme con los servicios. Yo le solicité que me hiciera un contrato para poder obtener los servicios a mi nombre, como sucede con cualquier alquiler que uno tiene. Nunca hasta ese momento me atrasé en el pago mensual del alquiler y los servicios públicos, porque nunca me negué a pagar ni a cumplir con mi palabra. La propietaria, a partir de ese momento (20129 me pidió que le pague tres veces más de los que le pagaba ($600) me pidió que le pague ($1800)”, destaca
“Debo señalar que en ese momento yo vivía de mis trabajos de changa (cortando pasto, podando árboles y todo trabajito de jardinería que pudiera hacer), además de contar con una pensión graciable por incapacidad laboral debido a un accidente que me dejo por años sin poder realizar los trabajos que desempeñaba hasta ese momento”, describe.
“Vivía de vender pasteles y con mi pensión. A partir de ese momento estoy pidiendo en el IPAV que se solucione mi situación habitacional, ya que soy una persona mayor, el impedimento legal para que yo sea titular de una vivienda social es que tengo el 50% de una propiedad de mi relación conyugal” de la que se divorció “mediante expediente 282/06, donde cedo el usufructo total de la vivienda mientras la misma este con vida”.
Recordó en el escrito que hay un impedimento legal para quienes son adjudicatarios: “los “titulares deben habitar la vivienda, además de pagar las cuotas correspondientes”.
Como se puede comprobar con los servicios públicos que aparecen a mi nombre, estoy pagando al día desde el primer momento, como se puede observar con los tickets que adjunto”, informó a la justicia.
“Cuento además con las firmas de más de 40 vecinos titulares de vivienda que residen en las manzanas” de alrededor “donde han expresado con su firma, DNI, dirección, apellido y nombre que soy vecino desde hace 13 años, además de estar predispuestos a salir de testigos si así lo requiere la justicia o cualquier organismo que necesite corroborar los datos que estoy manifestando en la presente”.
“No me queda más que pedirle a la justicia de mi provincia que me ayude, no estoy pidiendo que me regalen nada, simplemente vivir los años que me restan con tranquilidad de hacerlo bajo un techo que no será mío ni es mi intención que así lo sea. Tengo 74 años, soy una persona honrada, trabajadora y toda mi vida he cumplido con mi palabra. Les solicito por favor intervengan como poder judicial ante quien corresponda”, solicitó.

