
La exmujer del policía que fue envenenado en septiembre de 2021 lo denunció por violar la restricción de acercamiento en tres oportunidades durante la noche de este jueves 6 de abril.
Yanina Coronel, la mujer que será enjuiciada por el supuesto envenenamiento en un caso que develó una trama de violencia de género e infantil de parte del policía hacia la mujer y el hijo en común, vio cómo se le activó el dispositivo de seguridad en la noche de este jueves, sin obtener la ayuda de la policía: en las tres veces, violó el límite de gravedad, donde la vida se pone en riesgo.
La semana pasada Plan B informó que Páez pidió la detención de Coronel con pruebas dudosas, que el juez descartó. Además, el policía fue notificado de un embargo por cuota a alimentaria y a partir de ello, pidió sacarle el niño a la mujer. El 5 de julio comienza el juicio oral por tentativa de homicidio hacia la mujer. Mientras tanto, el dispositivo de Yanina se activa por el acercamiento de su victimario.
“Jueves por el medio se me activa el aparato que me avisa de un acercamiento de él hacia nosotros. Por primera vez, cuando ingresaba a Santa Rosa. Luego, cuando ya estaba en la ciudad, en zona centro. A las 11:48 me entra a sonar que el agresor está dentro de la zona de advertencia. A las 12:29 nuevamente se acerca y a los minutos en vez de irse de la zona, siguió rondando y se me vuelve a activar el dispositivo 12:33”, contó Yanina Coronel a Plan B Noticias.
Explica que el dispositivo suena cuando pasa el “límite de los 200 metros establecidos por el juez”.
“El juez ya dijo por escrito que tienen que detenerlo cuando eso ocurre, pero hace un año y siete meses que la policía no obedece la orden del juez”, agregó.
“Anoche (jueves 6 de abril) siendo las 23:40, mientras estaba en Santa Rosa se me activa el dispositivo y por seguridad me quedo en el lugar donde estoy, ya que días atrás he recibo ‘amenazas’ en casa, de un conocido de Gabriel Páez. A parte de llevarme amenazas (persona que tiene crédito con él Policía también) me manda a decir que, luego que pase el juicio, va a mandar alguien a casa para que me ataque, estando yo con el nene. Este compañero hace referencia a que no le importa a Páez, que solo quiere quedarse con la casa, que es el único bien material que no pudo quedarse hasta el momento”, relató.
“Deja en claro que no le importa su propio hijo ni el daño que le sigue ocasionando, ya que las amenazas son en presencia del niño, por las que he realizado las denuncias correspondientes a ambas personas. A los 3 minutos, es decir 23:43, se me vuelve a activar el dispositivo, avisándome que seguía en el lugar. En ese momento el CECOM tendría que detenerlo por desobediencia judicial, ya que está incumpliendo una orden del juez de familia”.
“A los minutos, 23:49 con 10 segundos, se vuelve a activar el dispositivo con la leyenda que el agresor entró a la zona restringida. Es decir, seguía dentro de los 200 metros, por tercera vez. A las 23:49 y 42 segundos (en el aparato figura 11:49 42 porque está en mal configurado por el CECOM) se me activa en rojo bien fuerte con la siguiente leyenda: ‘CUIDADO…!! EL AGRESOR ESTA MUY CERCA’. Hasta este momento el CECOM brillaba por su ausencia”, indicó.
En ese momento “me llaman sin decir jerarquía, ni presentándose con nombre y apellido, como corresponde hacerlo, para decirme que el dispositivo podría activarse. Ante eso, le digo que se activó con la advertencia de que está muy cerca, a lo que me responden que ‘si ya le avisamos que se vaya de la zona. Seguimos monitoreando cualquier cosa llame al 101’”.
“Cero ganas la policía de realizar el trabajo de arrestarlo, ya que se activó más de 2 veces y pasó el límite de los 200 metros permitidos por el juez de familia. Gabriel Páez Albornoz se sigue manejando con total impunidad, es portador de arma reglamentaria porque esta de servicio, jamás estuvo en pasiva. Sigue ejerciendo control y hostigamiento hacia mí y el hijo en común. Lo hace junto a sus pares policías cómplices, ya que, en varios audios presentados en la justicia, junto a denuncias a Páez, lo tratan de amigo ‘aléjate, fíjate que anda cerca ella’”, describe.
“Quiero dejar en claro que Páez Gabriel, semanas atrás, cuando fue notificado por embargo de cuota alimentaria que adeuda de hace 1 año y medio, pidió que se corte las medidas de restricción que impuso el Juez de familia al ver riesgo de muerte hacia el hijo en común y hacia mí. Esta medida vence el 11 de abril. En estos días Páez Gabriel se acerca cada vez más hacia nosotros con su único fin de seguir ejerciendo violencia, daño psicológico y moral y dejando demostrado que no le importa generar trauma a su propio hijo, ya que en un oficio que presentó su abogada de familia me ‘amenazo’ con llevarse al nene sin haber hecho ningún tratamiento psiquiátrico o psicológico, que fuera pedido por el juez de familia hace un año y medio”, añadió.
“Es más, fue llamado por niñez por tema nene y dijo que él no puede reunirse con ellas. Páez nuevamente deja demostrada violencia vicaria, de querer pedir sacar al nene del lado de su madre para seguir ejerciendo violencia hacia mí y el niño, ya que no está respetando la vulnerabilidad del nene”, finalizó.

