
Estudiantes del colegio 9 de Julio protestan debido a situaciones de hostilidad, maltrato y falta de respeto por parte de autoridades del establecimiento. Enviaron una nota al Ministerio de Educación y realizaron realizado una sentada frente al colegio.
Este miércoles, un grupo de estudiantes del Colegio 9 de Julio, ubicado en 9 de Julio y Gonzalez, realizaron una sentada en protesta al maltrato que reciben por parte del equipo directivo. Señalan que el quiebre se produjo el acto del 24 de marzo, cuando que la directora Gabriela Boidi le sacó la bandera a sexto año y se la dio a cuarto.
En diálogo con Plan B, los estudiantes explicaron la situación: “me llamo Matías Ramírez, soy estudiante del colegio 9 de Julio y él es Ulises Romero, de sexto año. El principal conflicto que tenemos son las situaciones de hostilidad que vivimos dentro del colegio día a día”.
“Estamos sufriendo una especie de maltrato, se nos ha faltado el respeto, se nos ha humillado enfrente de todo el colegio en un acto del día 24 de marzo. Nosotros habíamos hecho una nota en reclamo por los criterios de selección de la bandera y de esa nota la directora se burló y la descartó. Entonces, como protesta salimos al patio y no quisimos formar parte del acto. La directora salió con nosotros, amenazó con cerrarnos las puertas y a una compañía le gritó y bueno, después volvió al acto cuando entramos porque nos lo dijo nuestra profesora del módulo en el que estábamos y la directora en pleno acto tomó el micrófono y nos acusó de piqueteros, de que éramos un caos y de que como que estábamos en contra del orden de la escuela”, criticaron.
“Esto es algo que ha transcurrido durante el tiempo, sobre todo los años anteriores, incluso Gabriela Boidi, que es nuestra directora, ya ha tenido antecedentes por esta clase de situaciones. Cuando era vicedirectora del colegio normal en 2015 se le hizo un sumario, y un escrache social por los maltratos que había aplicado contra alumnos y docentes”, recordaron.
Los estudiantes agregaron que hicieron una nota formal al Ministerio de Educación. “Después hicimos una nota formal, la llevamos al Ministerio de Educación y se corrió o la directora hizo correr rumor de que el coordinador dijo que no se regía por rumores o por chusmeríos. Entonces como que no se tomó en cuenta”.
Los estudiantes reiteraron sus reclamos y criticaron los malos tratos y el autoritarismo. “Tenemos una lista que dice señalamiento, persecuciones, censuras, antidemocracia, no tenemos voz, somos maltratados y sufrimos humillaciones en público”.
Consultados sobre la presencia de personal de Coordinación, de, Ministerio de Educación, señalaron que “nos dijeron que hay como ciertos tiempos para hacer las cosas y si bien entendemos, como podría ser los tiempos para la formación de los criterios de la bandera, no compartimos lo del maltrato, que tengamos que esperar seis meses para que nos dejen maltratarme, parece indignante”.
En referencia a llevar los reclamos al Centro de Estudiantes, afirmaron que “el centro de estudiantes está conformado, pero no está en funcionamiento porque el presidente está asociado a la directora y no se puede llegar a ningún lado. Una de las ideas es reconformarlo para que vuelva a tener uso”.
“No sabemos qué va a pasar hoy. Queremos venir al colegio y que podamos ser respetados porque lo que nosotros lo que queremos es poder pasar el último año tranquilo y realizando los aprendizajes que se necesitan dentro del colegio”, finalizaron.
Natalia Fernández, una de las madres, manifestó que existe un respaldo de las familias y docentes de la institución al reclamo de las y los estudiantes. Además destacó el pedido que los pibes realizaron a las autoridades educativas.
«Los chicos reclaman ante la falta de respuesta, porque han escrito varias notas, incluso fueron a hablar con el coordinador, yo los he acompañado, y le han planteado todo lo que vienen viviendo, con mucha angustia, y el coordinador llega hoy y les dice «¿que les pasa, que reclaman?», cuando hace 15 días estuvimos en su oficina», expresó.
«Ahora quedó asentado en acta las cuestiones a revisar, principalmente la situación de maltrato», agregó.
-¿Ustedes como padres y madres se han reunido ante los planteos de sus hijos?
-Venimos hablándolo todo el tiempo. Los chicos llegan angustiados, mi hija ha llegado llorando varias veces, por esta situación de que la directora los saca del aula y les habla en privado. Además es un grupo muy diverso, la madre de uno de los chicos con síndrome de Down, y contó que llegó muy angustiado por la situación que vivió en el colegio. Hay un montón de alertas que atender. Pedimos un cambio de actitud, que sean tratados como corresponde, que no se les burlen.
-Los chicos dijeron que está intervenido el Centro de Estudiantes…
-Si, es el doble discurso. Hay un centro pero no funciona. Los chicos tienen delegados por curso pero querían reunirse y no pudieron. La directora le prohibió a los auxiliares dicentes que puedan recorrer las aulas para convocar al resto de las y los compañeros. Pero ella lo niega.

