
Independiente de General Pico ya no cuenta con tres jugadores de su plantel original en esta temporada de la Liga Federal pero el club rojo no se quedó quieto y contrató dos refuerzos, uno de gran jerarquía como el rionegrino Federico Harina, que viene de jugar en la Liga Argentina para Villa Mitre de Bahía Blanca.
El escolta nacido en Villa Regina tiene 31 años y mide 1,85 metros. Debutará el sábado en el choque del Rojo contra Independiente de Tandil. “Necesitaban que estuviera cuanto antes, porque voy por recambio de una lesión. Me convenció la posibilidad porque es una gran institución, el vínculo es por poco tiempo y me cierra desde lo deportivo y económico, ya que después me permitirá jugar otra vez en la Liga Argentina”, dijo Harina al diario bahiense La Nueva. El tirador reemplaza al capitán Michel Divoy, que por una lesión estará varios meses sin poder jugar.
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El otro jugador que llegó a la entidad piquense para ocupar una ficha U-23 es Nicolás Bravo, un ala pivote de 22 años y 2 metros de altura oriundo de Córdoba pero que desde chico se afincó en Plottier (Neuquén). Jugó en Centro Español de esa ciudad, en Quilmes de Mar del Plata y en Colón de Santa Fe, informó la Fepamba.
Independiente, además de Divoy, ya no cuenta con Lucio Haag y Jeremías Gamboa, que rescindieron sus vínculos con la institución. El equipo de Juan Cruz Pagnanini acumula tres derrotas consecutivas -tiene un récord de 8 triunfos y 9 derrotas- y buscará volver al triunfo (el sábado a las 21 en Tandil) en la recta final de la fase regular de la División Sudeste del Federal.

