
¿Sabías que en la capital pampeana existe un grupo de mujeres que recorren los barrios y las Escuelas concientizando a las vecinas y vecinos sobre la importancia de la separación diferenciada de residuos?.
Hace más de un año que un grupo de mujeres, integrantes de la cooperativa Brote Popular y el Movimiento de Trabajadores Excluidos (MTE), realizan el trabajo de educar a la ciudadanía santarroseña en la separación de residuos en sus casas.
Se llaman Promotoras Ambientales y su nombre proviene del Programa que las nuclea, creado y desarrollado en todo el país por la Federación Argentina de Cartoneros, Carreros y Recicladores (FACCyR), una organización conformada por cooperativas de recicladoras y recicladores que a partir de la crisis del 2001 se inventaron su trabajo para poder sobrevivir; y que plantea un tipo de economía circular con inclusión social. En este caso, la incorporación de las mujeres cartoneras, que ya tienen experiencia en el recupero de residuos, a la tarea de concientización sobre la importancia de la separación diferenciada de residuos.
“Promotoras Ambientales es un programa con inclusión social y perspectiva de género, porque somos las mujeres las encargadas de hacer el trabajo de concientizar a la ciudadanía sobre la importancia de separar los residuos y cómo hacerlo de un modo correcto”, contó María Eugenia Ferreyra, promotora ambiental, a Plan B Noticias.
Hoy en Santa Rosa son tres las Promotoras Ambientales que desarrollan esta tarea. También hay otro grupo en General Pico, donde la organización tiene una fuerte presencia. “Yo hace dos años lo descubrí, pero tengo compañeros que tienen hasta 30 años de recuperadores, y lo siguen haciendo todos los días de su vida”, relató la integrante del MTE.
“Somos recuperadoras de base. Y decimos recuperadoras porque eso hacemos, recuperar el material que se tira. La industria es la que recicla, porque procesa y lo comercializa”, dijo y explicó que por eso “hay que dejar de usar la palabra cartonero y ciruja”.
-¿Cómo es el trabajo que hacen hoy en Santa Rosa?
-Recorremos los barrios y hablamos con las y los vecinos en sus casas sobre porqué separar los residuos y como tienen que hacerlo. Les preguntamos si separan, algunos nos dicen que no, y nosotros les explicamos cómo se hace y los ayudamos. Es algo que no todos hacen, por eso es importante tener el mayor contacto con ellos. Es importante que ese material esté bien separado para que nuestros compañeros de planta puedan recolectar esos residuos.
– Como fue la respuesta de los vecinos
-La mayoría de la gente responde favorablemente. Nos escuchan y se interesan. Nosotras les sacamos todas las dudas y les informamos sobre el correcto tratamiento del material en sus casas.
Si bien reconoce que el trabajo conjunto con el municipio (Programa Santa Rosa Ambiental) facilitó mucho más la labor de las y los trabajadores que realizan la separación, clasificación y procesado de los materiales que llegan a la planta, donde hoy trabajan unas 60 familias asociadas en la cooperativa Brote Popular, “todavía falta” trabajar en la concientización para una mejor separación de los residuos.
A su vez, destacó las mejoras en las condiciones de las familias recuperadoras. “Se han logrado muchas cosas desde que nos hemos organizado en la cooperativa. Conseguimos comerciar directamente a la industria a un precio mejor que lo que pagan los galponeros acá. Todos los compañeros están bancarizados, cuentan con sus uniformes de verano, ahora se está por recibir el de invierno”, relató María.

Promotoras en las Escuelas
Las Promotoras Ambientales también llevan charlas a las Escuelas para los chicos de Educación Primaria y a estudiantes de Secundaria que realizan visitas a la planta de procesamiento y los centros de transferencia de residuos.
“Enseñamos a los más chicos sobre cuáles son los materiales que trabajamos en la planta, como se recupera en casa, que se pone en bolsitas separadas el material seco y húmedo por otro. A la gente grande le enseñamos mediante la charla directa y a los más chicos con trabajos prácticos, crucigramas, sopa de letras, y los vamos incentivando para que ellos puedan reciclar en casa”, contó María.
La intención es que las mujeres que hoy trabajan en la planta de reciclado puedan en el mediano plazo dejar ese trabajo y pasar a realizar solo la tarea de promotoras ambientales. “Las mujeres recuperadoras tenemos no solo nuestros trabajos, sino también nos ocupamos de nuestras familias y las tareas en nuestras casas”, remarcó Maria Ferreyra.
El Programa de Promotoras Ambientales constituye la primera política pública con perspectiva de género para las recuperadoras de residuos en todo el país.
La incorporación de las mujeres recuperadoras a los programas de educación ambiental, posibilita que aporten toda su experiencia en la gestión de residuos sólidos urbanos y su relación con los vecinos, contribuyendo con la separación en origen y fortaleciendo los vínculos entre los ciudadanos y las cooperativas de reciclaje. Al mismo tiempo, la posibilidad de realizar tareas de concientización constituye una oportunidad de trabajo concreta para las cientos de mujeres recuperadoras que contribuyen a su economía familiar.
Como se mencionó anteriormente, hoy son tres las Promotoras Ambientales que hacen este trabajo en la capital pampeana, y a su vez desempeñan otras labores en la cooperativa y la Planta de reciclado. Pero a mitad de este año comenzará la capacitación de otras 15 trabajadoras, y que sin dudas será un gran salto en la inclusión y reconocimiento del trabajo que realizan estas mujeres en la promoción del cuidado del medioambiente.

