
El paro de los trabajadores de la planta Timbó Celusal de General San Martín por mejoras salariales y la reincorporación de dos despedidos, se extenderá hasta el martes 16 de mayo, tras el fracaso de la audiencia conciliatoria entre la empresa y la Unión Obrera Salinera Argentina (UOSA).
La UOSA anunció la profundización de las medidas de fuerza que comenzó con un paro de 48 horas el lunes 8 de mayo. Reclaman salarios por el valor de la canasta básica alimentaria y la reincorporación de dos trabajadores despedidos de la planta Timbó Celusal de General San Martín.
El gremio reclama un aumento salarial que lleve el mínimo a 150 mil pesos a partir de marzo, hoy en 115 mil pesos de bolsillo, para comenzar a negociar la paritaria 2023 con ese piso. La propuesta fue rechazada por la Federación de empresarios salineros. “Todas las categorías del convenio salinero tienen sueldos de bolsillo por debajo de la línea de pobreza. Y a los empresarios no les interesa. Esta es la razón fundamental del conflicto”, explicaron.
Además, un acuerdo por seis meses y aumentos de 190 mil pesos para mayo, 230 mil pesos a julio, y finalmente 280 mil pesos en septiembre. Pero la cámara empresaria objetó el reajuste de marzo y contraofertó una recomposición salarial del 8% mensual no acumulativo desde mayo a octubre. Esto fue considerado insuficiente y la UOSA convocó a un paro de 48 horas el 8 y 9 de mayo. En ese marco la empresa Timbó Celusal despidió a dos trabajadores, y la medida de fuerza se extendió hasta este viernes.
Ayer, el Ministerio de Trabajo de Nación convocó a las partes a una reunión conciliatoria pero el resultado fue nulo, y se acordó pasar a un cuarto intermedio hasta el martes 16 de mayo. Mientras tanto, se definió mantener el paro en la planta de Timbó Celusal.
El gremio comunicó además que los despidos “serán denunciados en la Justicia por ser violatorias de la libertad sindical, ilegales y discriminatorios, y se pedirá que se ordene su inmediata reincorporación”.
“Esperamos que prime la racionalidad y que los empresarios entiendan que están jugando un juego de poder absurdo, con el salario y la dignidad de los trabajadores con los que van a tener que continuar produciendo cuando esto termine”, expresó la UOSA.

