
Las elecciones del domingo terminaron con la ratificación del oficialismo en la Provincia, se rompió la racha de intendentes de Santa Rosa que eran echados por el voto a los cuatro años y un candidato radical hizo la mejor elección de la historia de la oposición. Pero, ¿los números?
Hay una máxima política que dice que todas las elecciones son distintas. Pero, aun en la subjetividad de una sociedad, hay variables objetivas que se pueden tener en cuenta: ejemplo, el peronismo de La Pampa, ganó en 1983, cuando en Nación lo hizo la UCR.
Ese año comienza la seguidilla de triunfos peronistas aún con gobiernos nacionales adversos. O, peor, con propios de mala gestión económica y social.
Rubén Marín es el primer gobernador de la democracia, deja el poder formal de la Provincia en 1987 (no había reelección), pero lo mantiene en lo político. En 1991, consolidado como el líder provincial, iniciará el primero de sus tres mandatos consecutivos, completando cuatro en el Ejecutivo pampeano.
Néstor Ahuad es el nombre del triunfo en 1987 y recién en 1991, el peronismo provincial gana junto a un candidato del pejota nacional, dando inicio a 10 años de menemismo.
En 1995, el PJ se impone en los dos distritos y en 1999, Rubén Marín mantiene la provincia para el peronismo, cuando el primer esbozo de lo que hoy es Juntos por el Cambio, lo echa a de la Nación al menemismo, con Fernando De la Rúa y Carlos Cacho Álvarez.
En 2003, Carlos Verna llega a la gobernación enfrentándose a quien sería el presidente, ya que, en esa elección, el PJ La Pampa volvió a apoyar a Carlos Menem, quien ganó la primera vuelta, pero abandonó antes de la segunda porque Néstor Kirchner le daría una paliza electoral.
En 2007, Oscar Mario Jorge gana La Pampa y Cristina Fernández la Nación. Lo mismo ocurre en 2011. En 2015, vuelve Carlos Verna, y en Nación la derecha accede al poder formal de manera democrática, por primera vez en la historia argentina, con Mauricio Macri. En 2019, Sergio Ziliotto gana la provincia y Macri pierde ante Alberto Fernández.
¿Para qué sirve esta enumeración? Primero, para señalar que el peronismo, con aliados, gana desde 1983, sin importar lo que pase en Nación. Pero, siente los efectos de lo que pasa a nivel nacional.
Y en la elección que nos atañe, no es comparable el rendimiento electoral de Ziliotto en 2019 con el de 2023, ya que hace cuatro años, el peronismo a nivel nacional y provincial representaba la esperanza de terminar con el endeudamiento, la destrucción de empresas, bajar la inflación y generar empleo.
En 2023, Ziliotto hace campaña en base a la fuerte gestión provincial y gana una elección siendo parte de un oficialismo nacional que reactivó la economía, el empleo, pero tiene los niveles de inflación más altos del siglo XXI, escasean los dólares y crecieron el endeudamiento, la pobreza y la indigencia. Y a pesar de eso, ganó, y ganó con los guarimos históricos. Lo distinto, el porcentaje de votos que obtuvo Martín Berhongaray.
Por último, otra variable objetiva es la separación de la elección provincial de la nacional, que solo ocurrió en 2019 y 2023.

Comparaciones odiosas.
En 2019 debutó el Frente Justicialista Pampeano, que llevó a Sergio Ziliotto a la gobernación por primera vez, con 107.653 votos frente a los 64.990 de Juntos por el Cambio, con Daniel Kroneberger. Comunidad Organizada obtuvo 14.686, Pueblo Nuevo 7.056, el Partido Socialista 3.811, Frente Popular Pampeano, 2.606, el Movimiento Socialista de los Trabajadores 1.526 y Desde el Pié con 1.764. Los votos en blanco fueron 11.090.
En 2015, Carlos Verna ganó la gobernación con 97.068 frente a laos 72.741 de Propuesta FrePam, el primer nombre que tomó Juntos por el Cambio en La Pampa. Le siguió Pueblo Nuevo con 13.587, Frente para la Victoria 11.104, GEN 2.428 , Patria Grande 1.687, Partido Socialista Auténtico 1.128. En blanco sumaron 23.347. En Nación ganó Mauricio Macri.
En 2011 Oscar Mario Jorge ganó con los 81.883 del PJ, frente a 55.688 del FrePam, 29.954 de Comunidad Organizada, 7.316 de Nuevo Encuentro y 5.035 del MoFePa. En blanco, sumaron 27.519.
En 2007, Oscar Mario Jorge accede a su primera gobernación con 90.527 votos, FrePam 61.956, Coalición cívica 6.092, Frente para el Cambio 5.655, Partido Humanista 1.972, Recrear 1.629, Pueblo Unido 1.545. En blanco, 20.828.

En 2003, el triunfo del PJ, con la primera gobernación de Carlos Verna, fue con 77.910 votos frente a los 40.771 del FRAP (hegemonizado por la UCR). Le siguieron Frente para la Victoria – Ari –MID con 31.701, Pueblo Nuevo 2.812, Partido Humanista 2.782, Aliana Movimiento de la Unidad Popular 1.766, Partido Popular de la Reconstrucción 1.385.
En 1999, cuando Eduardo Duhalde pierde la presidencia con Fernando De la Rúa, Rubén Marín renueva por tercera vez consecutiva con 97.256 frente a los 63.899 de la Alianza por el Trabajo, la Justicia y la Educación (hegemonizada por la UCR). Le siguió Acción por la República con 3.366, Pueblo Unido – PSA 1.326, Partido Humanista 852, y MoFePa 587. En blanco, fueron 8.318. En Nación ganó la alianza UCR – FrePaSo
En 1995, Marín hizo ganador al PJ con 84.651 votos, seguido de la UCR con 34.840, el FreGen con 19.702, FREPASO 7.293, Convocatoria Independiente 7.869, MODIN 1.918, Frente Grande 1.889, y Frente de la Justicia Social 942. En Blanco 8.969
En 1991, el PJ gana con Marín con 70.225 votos, le sigue la UCR con 40.939, Convocatoria Independiente 26.677, Frente Popular 1905, Partido Socialista Popular 1.556, MoFePa 1.506, Pueblo Unido 1.402, Movimiento al Socialismo 686. En blanco 6.614.
En 1987, Rubén Ahuad se convierte en el gobernador peronista con 74.894, seguido de la UCR con 59.019, CI 2.843, MID 2.107, Frente Amplio de la Liberación 575, Partidi Intransigente 542, PSP 442, MAS 188 . En blanco 2.454
Y en 1983, cuando Raúl Alfonsín gana la presidencia, Rubén Marín es elegido gobernador con 50.094, seguido de la UCR con 39.312, MoFePa 24.631, MID 5.082, Partido Demócrata Cristiano 1.093, Partido Socialista Democrático 1.024, PI 918, Partido Comunista 703. En blanco, 4.451.
En definitiva, el PJ, con la lista 2 o la 502 cuando conformó frentes electorales, ganó todas las elecciones provinciales, sin importar lo que pasaba en Nación. Y le fue mejor cuando había una tercera fuerza relevante, que este domingo fue fagocitada por la polarización.
Además, no es un dato menor, los hoy integrantes de JxC, en muchas elecciones fueron separados. Si se los suma (radicales con fregenistas, desarrollistas, o del PRO), consiguen un resultado similar al de este 14 de mayo, donde la gran diferencia la marca Martín Berhongaray, que hace la mejor elección opositora, y proyecta una construcción basada en un dirigente con experiencia, pero diferente a los “mismos de siempre” que postuló la UCR con sus aliados.
Se vienen cuatro años donde el desafío opositor pasa por consolidar el desempeño electoral, y para el oficialismo, atender ese mensaje disconforme que arrojaron las urnas al darle un triunfo con casi el 50 % de los votos válidos, pero con muy poca diferencia sobre la oposición.

