
El intendente de Santa Rosa consiguió su foto con el papa Francisco en el marco de una ceremonia final de un encuentro impulsado por el Banco de Desarrollo de América Latina y Scholas Ocurrentes, que promueve la educación y sostenibilidad de las ciudades.
El intendente Luciano di Nápoli participó de un acto encabezado por el papa Francisco en el Vaticano, para alcaldes de América Latina y el Caribe que son integrantes de la escuela Laudato Si.
«Invitado por la CAF (Banco de Desarrollo de América Latina) tuve la hermosa oportunidad de ser recibido por su santidad el papa @franciscus», contó di Nápoli desde Europa, donde se encuentra de viaje.
Recordó que desde el 2022 el municipio santarroseño «forma parte de la red biodiverciudades que pone a la cuestión ambiental como una de las prioridades de gestión, y en ese marco impulsado por la CAF y por Scholas Occurrentes, 7 intendentes e intendentas de Argentina (Santa Rosa, Luján, Santa Fe, Salta, General Roca, Cañuelas y Lomas de Zamora) fuimos convocados a participar de este nuevo encuentro basado en la encíclica Laudato Si y la cuestión ambiental».

Contó que «fueron 4 días de intenso trabajo con alcaldes y alcadesas de Latinoamérica y el Caribe, y finalizamos entregando las conclusiones a su santidad Francisco, a quien pude transmitirle el amor y las oraciones de nuestro pueblo para tener una sociedad fraterna, sin violencias y con compromiso colectivo por nuestra casa común la madre tierra».
«En lo personal fue muy gratificante y sobre todo muy provechoso el intercambio de ideas y experiencias con más de 40 alcaldes de 17 países, quienes somos los primeros integrantes de la escuela Laudato Si. Una de las grande figuras que también participaron de la escuela fue Rigoberta Menchu activista guatemalteca y Premio Nobel de la Paz en 1992″, reveló el intendente de Santa Rosa.
«Hemos puesto este tiempo muchísimo esfuerzo en nuestro programa Santa Rosa Ambiental, el que sin dudas se verá enriquecido a partir de estas experiencias de gestión», afirmó.
Laudato Si
Laudato Si es la la encíclica que el sumo pontífice publicó en mayo de 2015, y que se centra en el cuidado del entorno natural y de todas las personas, así como en cuestiones más amplias de la relación entre Dios, los seres humanos y la Tierra. El subtítulo de la encíclica, «El cuidado de nuestra casa común», refuerza estos temas clave.

