
Tras la suspensión de las negociaciones por parte de los empresarios salineros, llegó la resolución judicial que obliga a la empresa Timbó Celusal a reincorporar a los trabajadores que despidió en el marco de las protestas por mejores condiciones laborales y salariales.
El Juzgado Nacional del Trabajo Nº 46, a cargo de la jueza María Elvira Rosón, ordenó a la empresa Industrias Química y Mineras Timbó S.A. a la «inmediata reinstalación» de los dos trabajadores despedidos el 9 de mayo por participar de la huelga por mejoras salariales.
La resolución adoptada por la jueza fue a partir de una demanda de amparo sindical, en la que se denunció los despidos como represalia del ejercicio de la huelga por parte de dos trabajadores de la planta de la salinera en General San Martín.
Desde la Unión Obrera Salinera Argentina (UOSA) expresaron que se trató de «una medida deplorable y retrograda de la empresa Timbó».
«Esperamos que la empresa y las demás que integran la Federación de Productores e Industrializadores de Sal, recapaciten y dejen de tensar el conflicto, y empiecen a entender que no sirve a nadie un clima de tensión con sus propios trabajadores, y que el reclamo salarial es justo», indicó el gremio.
La UOSA informó además que la cámara empresaria decidió suspender la negociación salarial, en medio de un conflicto que los trabajadores vienen protagonizando desde principios de mayo para conseguir un mejor salario y acordar un aumento que permita cubrir la canasta básica alimentaria. «No se entiende que las empresas sigan dilatando las negociaciones», reclamaron desde el gremio.
Y advirtieron que la actitud empresaria «no hace más que calentar aún más el ambiente», al mismo tiempo que denuncia maniobras de amedrentamiento de las empresas hacia los trabajadores.

