
La precandidata presidencial de Juntos por el Cambio pretende habilitar listas colectoras y genera diferencias internas en La Pampa.
Los dos sectores mayoritarios del PRO La Pampa coincidieron en la necesidad de llevar un solo candidato a diputado nacional, con las dos boletas presidenciales, pero una estrategia de Patricia Bullrich amenaza con trasladar la interna nacional a la Provincia.

Martín Maquieyra, con la senadora Victoria Huala y el sector de Pico identificado con la concejala Adriana García y Jorge Audisio, apoyan a Horacio Rodríguez Larreta, mientras que los diputados y diputadas provinciales Martín Ardohain, Laura Trapaglia, Matías Traba, Eduardo Pepa, el concejal Marcelo Guerrero, la concejala electa de Santa Rosa, María Fernanda Oddi, el presidente del PRO, Enrique Juan, y sectores de la juventud alineados detrás de la presidencia de Rodrigo Martínez, se inclinaron por Patricia Bullrich.

Pero esa diferencia no les impidió buscar un acuerdo: que haya un solo candidato a diputado nacional del PRO para competir con la UCR La Pampa, que postularía a Martín Berhongaray, y a partir de ello intentarían que ese candidato del PRO pueda llevar las dos boletas presidenciales. Por ahora, el único lanzado es Martín Ardohain, pero más de una persona espera agazapada los movimientos nacionales.
A eso hay que sumarle que Patricia Bullrich “le anda ofreciendo” su lista a otros sectores del PRO que no forman parte del acuerdo, confiaron a Plan B.

Uno de ellos sería el exdiputado provincial, Darío Casado. Pero allí no se agota: se sabe que el Grupo Hotel, donde están Luis Bertone, Maximiliano Aliaga (electo por Comunidad Organizada, pero no sancionado por ir en otro frente), Oscar Logioio, Adriana Leher, también la apoyan y no descartan una postulación.
A ello hay que agregarle que el síndico de Pampetrol, Martín Matzkin, también adelantó su decisión de trabajar para la exministra de Seguridad de Mauricio Macri, exfuncionaria de la Alianza UCR – FrePaSo en el gobierno de Fernando de la Rúa y ex montonera, Patricia Bullrich.
Si la precandidata avanza con esa idea, se rompe el acuerdo y se abre la posibilidad de que se presenten varias candidaturas.
En sí mismo, la democracia interna no debería representar un problema, pero podría causar diferencias internas en una Provincia, donde el PRO supo mantenerse, no sin rispideces, por fuera de las discusiones nacionales del partido.
La mirada centralista, y la predisposición a hacer lo que se manda desde la porteña Capital Federal, pone en riesgo un acuerdo interno que en La Pampa podría activar otras diferencias, disimuladas por la convicción de sostener una unidad, que cada vez se tensa más por las posturas diversas.


