
El Partido Obrero y el Movimiento Socialista de los Trabajadores realizan este sábado un plenario nacional al que no asistirá el Partido de los Trabajadores Socialistas, la otra fuerza de peso en el Frente de Izquierda. Allí definirán la estrategia electoral, que se encaminan a una interna.
Los partidos del Frente de Izquierda Unidda, que hace tan solo un mes fueron en la misma lista en La Pampa, consolidarían mañana una división atravesada por lo nacional, donde habrá dos fórmulas presidenciales: la de Myriam Bregman y Nicolás del Caño (PTS) y la de Gabriel Solano y Vilma Ripoll (PO-MST)
Esas diferencias nacionales provocarían la presentación de dos listas: una del PO – MST, y otra del PTS. Es decir, una lista referenciada en Luciano González y Jonatan Gómez, y otra referenciada en Claudia Lupardo.
Los dos sectores se acusan de ser los que no quisieron la unidad y por ello irían a las PASO. “El Frente de Izquierda no puede ser un frente meramente electoral: es necesario transformarlo en un polo que agrupe a quienes vienen enfrentando el ajuste para salir a dar batalla contra los políticos capitalistas que vienen hundiendo el país. Por eso, el Partido Obrero, junto al MST y diferentes organizaciones sindicales, piqueteras, estudiantiles y ambientales, estamos convocando a un Plenario de la izquierda y los luchadores, que se va a realizar el próximo 17 de junio en la Plaza del Congreso”, señalan desde el Partido Obrero.
“El acuerdo entre el PO y el MST, por un Plenario de la izquierda y una lista común, es un paso adelante por una izquierda que se plante. El plenario es un ámbito colectivo que permite resolver un programa, un plan de acción y candidaturas para las próximas elecciones nacionales. Es un factor de organización y de lucha. Las diferentes comisiones que funcionarán permitirán adoptar medidas de acción, redactar llamados al conjunto de los trabajadores a romper con los políticos capitalistas y unificar una lucha contra los candidatos patronales”, añaden.
Y cuestionan a “Bregman y Del Caño” porque “han rechazado participar del plenario. El PTS, acompañado por IS, decidió ir a las Paso dentro del Frente de Izquierda con la intención de consagrar una fórmula propia que votaron hace un año, cuando las elecciones eran más que lejanas. Bregman y Del Caño no representan al Frente de Izquierda, porque han sido elegidos solo por el PTS (en su pretensión de monopolizar la campaña) y porque expresan una política que no se corresponde a los principios del FIT-U, como es su franeleo con el kirchnerismo (al punto de exculpar a CFK de sus actos de corrupción o de ausentar a Del Caño y Vilca del recinto para que prospere el impuesto para la policía aeroportuaria) y su rechazo y ataques al movimiento piquetero. La militancia y los luchadores tienen derecho a debatir si el FIT-U solo puede ser una simple colectora de kirchneristas desencantados para consagrar un par de diputados más en el mejor de los casos, como pretende el PTS, o una alternativa de ruptura obrera y socialista que lucha por el gobierno de los trabajadores”.

Myriam Bregman, desde el Partido de los Trabajadores Socialistas, aseguró que “este Frente, que nuclea a la mayor parte de la izquierda en la Argentina, se presenta por 12° año consecutivo. Es una una izquierda independiente que postula la lucha de la clase trabajadora para derrotar el ajuste e imponer una orientación política y económica favorable a los intereses de las mayorías populares. El FIT-U es la única coalición política nacional que enfrenta al consenso de que debe ser el pueblo trabajador quien pague una vez más los costos de la crisis, algo que acuerdan desde el gobierno peronista hasta la extrema derecha”
Por su parte Nicolás del Caño explicó que “este año el FIT-U va en dos listas a las PASO por una decisión unilateral de los compañeros del Partido Obrero. No es la primera vez que nuestro Frente dirimirá las candidaturas en las PASO, con la garantía de que en octubre iremos todos juntos a enfrentar a los partidos del ajuste y el FMI”, destacó.
En el medio subyacen diferencias históricas del trotkismo argentino, que a pesar de llevar 12 años en un frente, no dejan de marcar sus diferencias y criticarse, a veces con mucha dureza, en sus prensas partidarias.

