
La agrupación Rosa y Verde criticó el accionar de la conducción de la UTELPa por no adherir al paro del viernes 16 y no brindar cobertura gremial.
Desde la agrupación opositora denunció «aprietes» de la Celeste Violeta, que conduce la UTELPa, contra las y los trabajadores de la educación pampeana, en el marco del paro nacional que se realizó este viernes.
A través de un comunicado, también señalaron que desde el Ministerio de Educación intentaron «sembrar miedo», aunque la medida tuvo «un 70% de adhesión».
El viernes 16 docentes de la educación pública pampeana junto a otros gremios pararon y se movilizaron en Santa Rosa y General Pico, en el marco del paro nacional convocado por ATE y la CTA Autónoma, y al que adhirieron otras organizaciones gremiales y agrupaciones sociales.
Allí el diputado provincial y dirigente del Movimiento Evita, Leonardo Avendaño, apuntó contra la actitud de la UTELPa que «ha decidido abandonar a sus afiliados».
“Es de rufián, es de traidores», acusó Avendaño y afirmó que «deberían abandonar el sindicato e irse con los patrones».
El comunicado completo de la Agrupación Rosa y Verde
La Agrupación Rosa Verde PLP (Pedimos la patabra), mediante el presente comunicado, quiere hacer llegar a cada colega y la sociedad toda, la profunda tristeza, bronca e impotencia que genera una conducción gremial que desoye nuestras voces una vez más y ha dejado desamparados a los docentes que se sumaron a la medida de fuerza realizada el 16/06.
Nos hacemos eco de las palabras del diputado del Frente Peronista Pampeano, Leonardo Fabio Avendaño: «es de rufianes dejar a los trabajadores solos”.
Al igual que el dirigente social, sabemos que esta conducción “debería dejar de estar en sindicato y estar con los patrones”, sobre todo luego del resultado de la última elección donde cada compañero y compañera así lo manifestó mediante su voto.
Esto quedó demostrado en el paro y movilización: 70% de adhesión a pesar de los “aprietes” realizados por la conducción Celeste Violeta y el miedo sembrado desde la patronal.
Sobran motivos para no tener miedo: instituciones educativas en deplorables condiciones, falta de presupuesto para brindar una educación pública de calidad, implementación de políticas educativas que nada tienen que ver con lo que la sociedad, alumnos/as, familias y docentes necesitamos y pedimos. Sufrimos una violencia que desborda, pero la patronal no la ve y la actual conducción de UTELPA no la vive. ¿Qué acotar sobre una inclusión ficticia que termina sosteniendo cada docente en la soledad del aula? ¿Y al respecto de la sobrecarga laboral que está afectando la salud del colectivo docente y ante la que solo se implementa una persecución en el pedido de carpetas médicas en lugar de crear cargos reales para descomprimir la problemática? Como corolario, nuestros salarios están quedando bajo la línea de pobreza. Los números tampoco mienten.
Sobran las razones para quienes habitamos las instituciones educativas, poro se ve que estarían faltando para quienes las miran de atrás de un escritorio.
Esta semana los docentes debemos presentar los mandatos institucionales a través de nuestros delegados, informando nuestras necesidades (como si la actual conducción y la patronal no los conocieran).
Desde la Agrupación, esperamos que estos no sirvan solamente para generar una dilatación de tiempos para “aquietar as aguas” y que la actual conducción deje de postergar las medidas de fuerza solicitadas por cada uno/a de los compañeros/as en cada asamblea a las que hemos concurrido.

