
El gremio de las y los docentes públicos de La Pampa convocó para este jueves a un paro nacional, cuando hace menos de una semana, se había negado.
La Unión de Trabajadores de la Educación de La Pampa convocó al paro nacional de este jueves 22 de junio y dejó en evidencia falta de conducción y coherencia política: el jueves pasado se hizo un paro en solidaridad con las y los docentes de Jujuy, reprimidos a golpes y balazos por el gobierno del radical Gerardo Morales, pero el gremio no se sumó al paro nacional, a pesar de que las personas reprimidas, eran por, sobre todo, docentes.
Hoy, luego de analizar por lo bajo que el jueves pasado fue un paro del “sindicalismo funcional a la derecha”, convoca a parar con ese mismo sindicalismo.
En definitiva, la conducción de UTELPa demostró falta de comprensión política y abandonó a sus bases, ya que los motivos de aquel paro y de este, son los mismos.
Aunque este lunes y martes se vio con mayor brutalidad la represión estatal, la semana pasada, la padecieron docentes, a los que decidieron no acompañar con su solidaridad grmeial.
Ahora, de manera tardía, UTELPa comprendió que en Jujuy se puso en práctica una suerte de ensayo del manejo de la conflictividad social, con palos y balas, y se sumó al paro.
Y lo hizo a fuerza de críticas de los más vastos sectores por abandonar a sus afiliados y afiliadas, mucho más allá de la oposición que les ganó la seccional Santa Rosa, y a la que insisten en descalificar porque algunos de sus integrantes tienen vinculación con Juntos por el Cambio, para mantener una situación de fraude electoral.
Para suerte de las bases docentes, cuentan con la decisión política de un gobierno provincial que tomó la determinación de no perseguir a las y los trabajadores por el ejercicio del derecho a la protesta, justo lo que está en discusión en Jujuy, y por lo que, hasta hace una semana, UTELPa no hizo nada.
Este jueves, el paro será masivo y tendrá cobertura gremial, ya que la UTELPa se vio obligada a sumarse por el evidente error de análisis de la realidad social y tras ver las imágenes de manifestantes ensangrentados y de varios detenidos.

