
Tras casi dos meses de negociaciones trabadas por los empresarios y medidas de fuerza por parte de la Unión Obrera Salinera Argentina (UOSA), las partes acordaron un 85% de aumento salarial en cuatro cuotas y una suma no remunerativa de 25 mil pesos. Las salineras de General San Martín y Macachín vuelven a operar con el personal de planta.
La UOSA y la Federación Argentina de Productores e Industrializadores de Sal corrieron al Ministerio de Trabajo de la Nación y finalmente sellaron la paritaria 2023 en conformidad de ambas partes.
Gerardo Schaab, secretario general de la UOSA, dijo a Plan B Noticias que «se consiguió un 85% de aumento salarial, más una suma no remunerativa de 25 mil pesos».
Los trabajadores salineros cobrarán en julio un 50%, ya que se abonará el 30% retroactivo a mayo más un 20% pautado para ese mes. El resto se distribuye 15% en agosto y 20% en octubre. Además, la suma no remunerativa se pagará en junio y septiembre, entre aumentos.
El dirigente gremial dijo que ahora «la categoría más baja llega a los 180 mil pesos» y en octubre el salario «alcanzaría los 256 mil pesos».
En octubre se sentarán a negociar los próximos seis meses. La paritaria de los salineros abrió en mayo y va hasta abril del 2024.
En la reunión pautada para ayer estaba prevista la participación de la cartera laboral que comanda la ministra Raquel «Kelly» Olmos, pero finalmente el acuerdo entre UOSA y la cámara empresaria no precisó mediación.
«Los salineros venimos acostumbrados a negociar con esta cámara. Tenemos récord en tiempo de paro, desde la gran huelga salinera. En el acuerdo anterior ya tuvimos medida de fuerza, y en este nos llevó varias medidas. Hubo despedidos, además después se desvinculó a personas de personal transitorio que también logramos que reincorporaran”, expresó Schaab.
Si bien el conflicto en La Pampa tuvo su epicentro en las plantas de Timbó Celusal S.A. de General San Martín y de Dos Anclas S.A. cuya planta se encuentra en las «Salinas Grandes de Hidalgo» en Macachín, el acuerdo es nacional y rige también para los salineros de Guatraché, Jacinto Arauz, La Adela y Puelches, y la provincia de San Luis, donde también se paralizaron las plantas por el paro general de la UOSA.
Conflicto
El inicio del conflicto se gestó los días previos al 8 de mayo y se prolongó por 12 días con un paro general. El Ministerio de Trabajo de Nación dictó la conciliación obligatoria por 15 días y luego la prorrogó por otros 5. La semana pasada se retomaron las negociaciones pero la cámara empresaria se mostró reacia al pedido del gremio y parecía que la huelga llegaría a cumplir dos meses. Pero finalmente, este jueves, en una reunión entra las partes sellaron el acuerdo paritario.
En el medio la empresa Timbó Celusal persiguió y despidió a dos trabajadores que participaban de la huelga. Tras intervención de la justicia la empresa debió pagar una multa y finalmente acordaron con los trabajadores indemnizarlos.
Desde el gremio también denunciaron que las empresas contrataron personal transitorio para realizar las tareas de los trabajadores de planta.
Con el acuerdo al que arribaron ayer «se firmó la paz» por un tiempo y los trabajadores vuelven a sus puestos de trabajo y las plantas a operar con normalidad.

