
El periodista y locutor, Daniel Lucchelli, comenzó su trabajo en la radio en 1985 y este 3 de julio fue homenajeado en la radio pública de Santa Rosa.
Durante una entrevista en el programa Rebeldes sin cauce, donde recorrió su trayectoria en la radio, Daniel Lucchelli recordó que “en el año 1985 Radio Nacional Santa Rosa hace la apertura a concurso para locutores. En ese tiempo solo estaba LU 33, Lu 37 y Nacional. En Nacional, por nombrar a los que todavía estamos en actividad, me presenté yo y Carlos Mateu. Vinieron referentes del COMFER (Cmité Federal de Radiodifusión, organismo antecesor al AFSCA) y nos tomaron el examen en uno de los estudios de la sede de la calle Rivadavia, en el edificio del Correo Argentino”.
“En ese momento se grababa en cintas en carreteles y se mandaba todo el examen a Capital Federal. En ese momento, tampoco había radios de FM. Una vez que ingresamos, recurríamos al consejo de Eduardo Del Viso y Lidé Rodríguez, dos grandes locutores de La Pampa, que ya trabajaban en Nacional” dijo.
También recordó a Antonio “Chono” Fernández Castro y Milton Rulli, voces que pasaron por la radio pública.
Recordó que para las coberturas en exteriores “salíamos a hacer las conferencias de prensa con un grabador que tenía manija y adherido a ese aparato, un micrófono”.
Pero cuando era en vivo, lo hacían con un equipo de radio: “teníamos un Handy para hacer alguna transmisión en el exterior. El mismo que tiene la policía. Para transmitir se apretaba un botoncito, que con el tiempo se calentaba, y te quemaba. Por eso, luego a ese Handy se le agrega un micrófono”.
“En aquellos años tomábamos el turno a las 5:45 porque la apertura de transmisión era a las 6 de la mañana y se transmitía hasta las 12”, dijo.
Sobre el oficio de locutor destacó que “se nace, y a eso se le agrega la preparación, el estudio, la constancia, el trabajo día a día, la práctica permanente”.
Por último, Daniel Lucchelli dijo que “el tiempo pasó y a Radio Nacional la considero la madre y escuela de locutores de toda la provincia de La Pampa. La madre de lo que hemos aprendido, enseñado, por eso es tan amada, querida y respetada”, finalizó.

