
Yanina Coronel, la mujer que será enjuiciada por el supuesto envenenamiento de su expareja, el policía Gabriel Páez, en un caso que develó una trama de violencia de género y violencia infantil de parte del policía hacia la mujer y el hijo en común, volvió a tener que lidiar con el destrato judicial.
Ahora, luego de varias veces en las que tuvo que denunciar de manera pública que el botón antipánico indicaba que Páez violaba la restricción de acercamiento, se encontró con una supuesta maniobra para dejarla como incumplidora de las órdenes del juez.
Este jueves 20 de julio fue a notificarse, como lo hace cada jueves, pero en la sede judicial se negaban a tomarle la firma. Después de varios minutos, destrato y abuso de poder, la justicia pampeana dio marcha atrás, y la dejó cumplir con el trámite impuesto por el juez.
Cada jueves Yanina Coronel tiene que presentarse a firmar una planilla con la que acredita que cumple con las pautas impuestas por la justicia que la liberó luego de tenerla detenida como presunta autora del envenenamiento del policía Gabriel Páez Albornoz.
Coronel hace el trámite todos los jueves desde hace dos años y a pocos días del juicio, hubo una maniobra judicial para dejarla como incumplidora.
Al momento de ir a firmar, este jueves, una empleada le dijo que en la feria no se firmaba y que se fuera. Sin embargo, la mujer sabe que no es así, ya que, en todas las ferias judiciales anteriores, le tomaron la firma.
Esta vez se comunicó con la persona responsable de su causa y le pidió que durante la feria se presentara los jueves de 9:30 a 11:30. Así lo hizo este 20 de julio, pero la destrataron e intentaron dejarla como incumplidora.
La empleada judicial le dijo que el fiscal no estaba y que no había dejado la planilla, lo que no era cierto, ya que el fiscal Oscar Cazenave estaba y la planilla también.
Ante la negativa del personal judicial, Coronel se comunicó con su abogada, Camila Aimar, que le pidió que no se fuera sin firmar.
Luego de evaluar la posibilidad de pedir una hoja en blanco y firmar, ante testigos, para no incumplir, vuelve a tener una conversación con la empleada porque el fiscal se presentó en la recepción, por otra causa, y ella exigió que le tomen la firma.
Intentaron que se fuera sin firmar, pero la insistencia de Coronel y su abogada, revirtió la negativa judicial y pudo firmar porque estaban el fiscal, la planilla y la oficina abierta.
La mujer se retiró con la sensación de haber presenciado una maniobra judicial para que incumpliera las pautas impuestas por el juez con el fin de que el martes, cuando empieza el juicio por homicidio en grado de tentativa, la representación de Páez y fiscalía pudieran pedir su detención.

