
El ministro de Desarrollo Social, Diego Álvarez, destacó la política pública impulsada con los programas PRO VIDA, que incluyen actividades recreativas, de capacitación y comunitarias, entre otras, para toda la población.
El ministro de Desarrollo Social, Diego Álvarez, dialogó con Plan B, en el marco de las actividades por los 30 años y el Congreso Provincial del PRO VIDA, que se desarrolla esta mañana en el Medasur.
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Álvarez señaló que “este es el Congreso Provincial PRO VIDA 2023 y el acto tiene que ver con lo simbólico de cumplir 30 años de una política pública que ha llegado a instalarse en la totalidad de las localidades y la provincia, con vigencia, permanencia y muchos años más de vida por delante”.

“Tenemos la posibilidad de hacer un Congreso, donde habrá capacitadores y se escuchará las experiencias que vienen de las localidades. Es una forma de retroalimentar esta cuestión que tiene el PRO VIDA, con mucha capacitación, formación y territorio, en este ida y vuelta, se plantea la innovación social”, dijo Álvarez.
“Esto significa tener espacios de escucha a la ciudadanía, darles participación. Son los insumos de las localidades para ir modificando las particularidades de los programas, que están vigentes desde diciembre de 1992 y, si bien no son los mismos programas de hace 30 años, tienen que ver con el desenvolvimiento y la modernidad, cómo van avanzando y esa es la principal capacidad de los programas del PRO VIDA, de adaptarse a los nuevos tiempos”, enfatizó Álvarez.

“En este 2023, hemos puesto en marcha proyectos de innovación social. El PRO VIDA es un programa que empieza desde la primera infancia, por la infancia, adolescencia, la juventud y saltaba a personas mayores. Nos quedaba una franja de 30 a 59 años, donde no había programa que lo contuviera. Y en esto de la escucha, hubo un planteo de poder generar algo para la familia y esa franja etaria. En este año, lanzamos como prueba piloto, el proyecto de innovación social, con 30 proyectos para 30 localidades, financiados por provincia, donde se pusieron en marcha distintas propuestas de cada una de las localidades”, dijo.
“Hubo propuestas comunitarias, recreativas, de capacitación en Durlock o en construcción en seco. De acuerdo a la necesidad de la comunidad, se hicieron las propuestas, respetando las particularidades de cada localidad”, afirmó Álvarez.“Lo importante es que se ha ido innovando”, agregó.

Por otra parte, Álvarez destacó el trabajo de los equipos del PRO VIDA durante la pandemia. “Asumieron la posibilidad de ir modificando sobre la marcha y poder capacitar a través de la plataforma del Banco de La Pampa, con ejes transversales como perspectiva de género, derechos de la niñez y capacitaciones puntuales de cada programa”.
“Eso sirvió como insumo, en este ida y vuelta con equipos locales, el poder poner en marcha en el 2021, el poner a los chicos en burbujas, de poder trabajar, de asumir el compromiso y el riesgo, ya que estábamos ante algo desconocido y, la verdad, es que salió bárbaro. Este congreso se lo debíamos a la gente del PRO VIDA, para poder seguir generando esos insumos y que haya, mínimamente, más PRO VIDA por 30 años más”, agregó Álvarez.
Consultado sobre la cantidad de personas que participan en el PRO VIDA, Álvarez recordó que uno de los récords, fue cerca de 33.000 personas, en el 2018. “En el PRO VIDA verano, lo tuvimos en el año 2020, donde casi 23.000 pampeanos y pampeanas que desarrollaron las actividades de verano. En pandemia, hubo unas 8.000 personas, cuando volvimos a abrir, el año pasado participaron 15000 y este año tenemos un poquito más. Alrededor de 30.000 personas participan en el PRO VIDA invierno y los 20.000 en el PRO VIDA verano”.


