
El 28 de agosto comienza el juicio por violencia de género contra un policía que amenazó con un arma a su pareja. La convivencia duró cinco meses y la mujer quedaba encerrada porque el acusado no le hizo una copia de la llave.
El policía, un cabo primero de 33 años que se desempeña en la Seccional Segunda de SantaRosa, está detenido en su casa desde el 22 de abril de 2022 y se lo acusa de amenaza con su arma reglamentaria a quien era su pareja.
El 1 de abril de 2022 su pareja de entonces lo denunció en el área de género de la policía por violencia física, verbal y psicológica, con amenaza de muerte realizada con el arma reglamentaria. La situación de violencia de género es anterior al día de la denuncia, pero la víctima estaba amenazada y atemorizada: el policía le dijo que si lo denunciaba se iba a “desquitar con tota tu familia”.
La mujer, de 28 años, y el policía convivieron durante cinco meses, donde ella estuvo prácticamente secuestrada en la vivienda que compartían. Con excusas de falta de tiempo para hacer una copia de la llave, el denunciado dejó en varias oportunidades encerrada a su pareja.
Si bien compartían vivienda con el hijo de ella, la víctima contó que el agresor se cuidaba de ser visto por el menor. La golpeaba, la violentaba, pero cuando el niño no estaba.
En marzo, antes de la denuncia formal, la policía acudió a la casa por un llamado de vecinos, pero la víctima no quiso denunciarlo porque estaba bajo amenaza: “si vos me denuncias, yo voy a la escuela y te mato al muchachito ese”, se lee en el acta que consta en la Unidad Funcional de Género de la Policía.
Ese día, ante la presencia policial, la mujer respondió con evasivas a las preguntas de un agente masculino. Como el hombre uniformado sospechó, enviaron a una agente mujer, a la que atendió desde la ventana y también le negó lo ocurrido. Pesaba sobre ella el encierro y la amenaza de muerte para la víctima y su hijo menor de edad.
Pero, el 1 de abril de 2022 la situación se hizo insostenible, y a la vez, surgió la oportunidad de salir de la vivienda a hacer la denuncia. Fue cuando otra mujer, que se supone mantenía una relación afectiva con el policía, se dirigió a la casa de ambos a “intentar quemarla”.
Ante esa situación, la mujer le dijo al uniformado que terminaba la relación e intentó comenzar a juntar su ropa para irse a la casa de sus padres. En ese momento el uniformado le pone su arma reglamentaria frente a ella y amenaza con matarla.
“Luego el sujeto le tomó de los brazos y la arrojó a la cama, pidiéndole la alianza, pero como la dicente no le salía, este le tomo la mano izquierda, secándosela a la fuerza, dejándole con mucho dolor los dedos, y no puede ni moverlos” se lee en la denuncia.
Como la mujer intenta irse de la casa con su ropa y terminar la relación, el acusado “la toma del cuello, haciendo un movimiento hacia arriba, donde le deja dolor en todo el cuello, y la nuca”.
En ese momento el agresor le dice “si vos me denuncias, yo voy a la escuela de tu hijo y te mato el muchachito ese”. También, le muestra el arma y le asegura: “todo este cargador tiene tu nombre”.
Según la denunciante, el policía le decía que “vos te querés recibir de abogada para acostarte con todos los abogados” y la celaba todo el tiempo.
Además, Plan B pudo saber que el hombre dejaba balas con el nombre de la mujer en el interior de la casa.
El 1 de abril logra salir de la casa y hacer la denuncia. El policía no le dejó sacar todas sus pertenencias, pero la mujer había podido escaparse de la situación de violencia de género. La justicia inició la investigación penal y ordenó la detención domiciliaria del acusado, el 22 de abril de 2022.
La detención se mantiene hasta hoy y el juicio por amenazas con el uso de arma reglamentaria comenzará el 28 de agosto. La causa fue investigada por el fiscal Casais.

