
El policía, que acusa a su expareja de envenenarlo con un licuado, recibió protección permanente del sistema en La Pampa. Ante cada denuncia por violencia de género, le avisaban sus camaradas de fuerza, y a partir de ese aviso, lograba que la denuncia fuera levantada. Tras el episodio del envenenamiento que se juzga en estos días, Páez Albornoz le negó la cuota alimentaria a su hijo: se presentó cuando lo amenazaron con un embargo de sueldo.
El Tribunal de Audiencia de Santa Rosa define en estos días el futuro de Yanina Coronel, la mujer que denunció en varias oportunidades al policía Gabriel Páez Albornoz por violencia de género, pero el uniformado se vio beneficiado de sus contactos en la fuerza, lo que le permitió presionar a la víctima para que las retirara.
Este lunes 7 de agosto, la fiscalía pidió que la mujer sea condenada por intento de homicidio y la defensa, que se la absuelva por el beneficio de la duda. Pero este es el corolario de un caso donde el policía sacó provecho de un sistema pensado para dejar sola a la víctima de violencia económica, psicológica o física: logró evitar denuncias en su contra antes del incidente del licuado, y durante dos años, se negó a pagar la totalidad de la cuota alimentaria para el hijo que tiene en común.
El hoy sentado en la silla de la víctima por el presunto licuado envenenado que le habría preparado quien era su pareja, no respondió a ninguna de las citaciones judiciales para cumplir con una cuota alimentaria del 30 % de su ingreso. En ese tiempo pagó entre el 10 y 15 %.
Se negó hasta que lo amenazaron con embargarle el sueldo de policía. Según el expediente en curso, el uniformado siguió cobrando la asignación familiar por hijo y la escolaridad. Cuando le pidieron embargo, solicitó la tenencia del hijo para no pagarla y exigirle ese pago a Coronel.
La abogada de Coronel, Camila Aimar, aportó pruebas en el expediente que buscan establecer que el policía se negó a pagar sin argumentos, ya que en este tiempo le detectaron más de un plazo fijo, dos vehículos (moto y auto), un plan de un 0km que paga en cuotas, y un ingreso mensual de la policía.

