
En La Pampa publica los textos del escritor Silvio Tejada, que este domingo presenta la plaqueta de poesía “Campanada”.
“La Gráfica 29 de Mayo surgió hace unos 10 años y lo que tratamos es que las ediciones son cooperativas y autogestionadas. El nombre hace referencia al Cordobazo, la lucha obrera que trascendió las fronteras de la provincia en 1969”, explica el responsable editorial, Federico “Piltrafa” Outerelo, a Plan B.
“Nosotros tratamos de hacer una edición cooperativa con el autor. El producto se llega a lograr con una venta anticipada y así poder editar unos 200 o 300 libros y nos repartimos en partes iguales, y el autor las vende donde quiere, y la editorial también, por lo general, en las ferias y en algunas librerías”, añade.
“Tenemos un eslogan que dice que ‘las ediciones son iniciativas autogestionadas y cooperativas, una apuesta para textos y autores que perciben una narrativa política, poética y social’”, aclara.

“Con 29 de Mayo empezamos primero a editar poesía y después ampliamos y ahora ya trabajamos con narrativa, con proyectos de investigación, tesis, o textos periodísticos. En algunos casos los elegimos nosotros, otros casos son porque lo acerca el autor y evaluamos, y si nos interesa, lo editamos. Es un proceso de unos tres o cuatro meses, dones se hace la preventa, la edición, el armado y la publicación”, enumeró.
“Algunos libros son objetos que tienen la mezcla del autor y de un artista plástico. Con Silvio Tejada hemos creado la colección Salsipuedes, que plasma bien eso, la elección de un autor y la de un artista plástico que lo acompañe en ese libro. Es un trabajo que hacemos un grupo de personas, nosotros en Córdoba, Silvio acá en La Pampa y el autor, del lugar que sea”, señaló.
— ¿Se puede vivir de la edición de libros?
— Está muy difícil vivir de esto, por los costos de imprimir, por los costos del papel, ya que las papeleras no le venden el papel ahuesado a las editoriales chicas. Nos arreglamos con lo que haya. Las ferias como esta son una salida para mostrar lo que hacemos y sacar la producción. También las librerías, que están pasando también por su propia crisis.
— ¿Y la forma de leer afecta? –
— Sí, la forma de leer y el libro objeto ha pasado a ser de interés de menos personas. Además, que no podemos vender el libro al que precio que habría que venderlo para poder reponerlo. Lo tendríamos que vender a un 50 % más caro del precio que paga el comprador, pero si lo aumentamos, no lo vendemos – finalizó.

