
Elecciones en tinieblas. Será surealista votar por cualquiera de los candidatos. En La Pampa hay algo que es clave y seguramente será lo que defina la elección. En Santa Rosa es buenísimo el Mercado itinerante, lástima que el intendente siga desconociendo trabajadores.
Por Javier Urban – Más allá de que, como en cada semana pareciera que el intendente de Santa Rosa, no puede dejar de dar desde su gestión una de cal y, al toque, otra de arena. Esta vez, así como acertadamente dispuso incorporar un sistema de radares para controlar el cumplimiento de las velocidades máximas en sus principales arterias y en la zona céntrica, con el objetivo de prevenir incidentes viales, la principal causa de muerte y de discapacidades en los y las menores de 30 años -“la mejor opción que tenemos es poder prevenir los siniestros viales, anticiparnos al problema”, dijo Luciano di Nápoli-; siguió mandándoselas con su desdén hacia los trabajadores de radio municipal en conflicto, a los que ya había desconocido como tales, sumándoles ahora su desconocimiento al Sindicato de Prensa, algo difícil de entender desde su condición de intendente peronista. Más allá de eso, decía, ha quedado verificado en los hechos la muy beneficiosa y oportuna decisión que tomó de tornar itinerante al Mercado Municipal.

En una muy interesante nota de principios del mes pasado, la revista Bife había puesto el foco en algo muy particular que la crisis económica está haciendo suceder en Santa Rosa. Los precios de los alimentos inalcanzables para los sueldos cualunques que se están pagando y ni qué hablar para los que intentan sobrevivir con changas, porque otra no les queda, obligó a que el ingenio de muchas madres resuelva la demanda diaria de alimentación de sus familias con pastas, pizzas y torta fritas.
La nota en cuestión relata que muchas familias en Santa Rosa recurren a medidas inusuales para evitar el hambre y es así que compran bolsas de 25 kilos de harina y elaboran su propio pan, tortas fritas, pastas, prepizzas y otros alimentos a base de harina como respuesta desesperada a la imparable inflación que otra vez superó los dos dígitos mensuales. Un gastronómico contó sorprendido que “en un principio vendía las bolsas de harina a panaderías y comerciantes, pero de repente prácticamente la totalidad de los pedidos, en mi cuenta de Facebook, para que les venda esa bolsa de 25 kilos de harina (la triple a $5.500 y la cuatro 0000 a $6.200 fueron de casas particulares”. Así la preparación del pan casero ha reemplazado a la compra de pan en las panaderías o despensas en muchas de estas familias, para las que las tortas fritas, pastas y pizzas hechas en casa se han convertido en muchos casos en fuente principal del alimento. “Todos me cuentan que la harina es principalmente para el pan, pero también para pastas, tortas fritas y pizzas. Muy poca gente utiliza esa harina para cocinar y vender el alimento, la gran mayoría es para poder alimentar a sus hijos”, dice el gastronómico.

Y la publicación compartió el testimonio de Olga, una de sus clientes: “hemos perdido la cuenta de cuánto tiempo llevamos haciendo todo en casa. No podemos permitirnos comprar lo que necesitamos en el super, así que hacemos lo que podemos con la harina”.
Claro que esta lucha por sobrevivir tiene un precio significativo en la salud de estas familias. Les ha proporcionado una comida básica pero insuficiente en términos de equilibrio nutricional y esa falta de diversidad en la dieta, con un exceso de carbohidratos y una deficiencia de otros nutrientes esenciales, plantea preocupaciones sobre los problemas de salud a largo plazo.
Es en ese marco en el que celebramos la decisión del municipio de variar el mercado de su única locación y horario, allá frente al aeropuerto los sábados a la mañana. Sin otro momento más que ese día y teniendo que llegarse hasta allá en taxi o remis, a los vecinos de los barrios más alejados no les resultaban aprovechables las ofertas de productos de calidad y a precios populares, que siempre tuvo el mercado.
Que los martes y jueves, cada 15 días estén en los barrios Fonavi 42, Colonia Escalante, Barrio Esperanza y Zona Norte, permite que los vecinos puedan incorporar alimentos más saludables a las dietas de las familias de esas comunidades, porque los precios también se les hacen accesibles: un bolsón con 10 kilos de fruta y verdura a 3.500 pesos, una docena de huevos a 850 pesos y hasta dos kilos de milanesa de cerdo por 3.800 pesos…

“En la ruta estaba muy lejos, esto es bárbaro, los precios son muy accesibles, comparados con los supermercados, ni hablar. Es todo muy fresco, estoy muy contento”, dice el testimonio de uno de los vecinos, confirmando que era una demanda muy grande de la gente, esto de llegar a los barrios, a la que di Nápoli le dio una sana respuesta.
Y como en todo el país, también en La Pampa, es inédito que a 5 días de las elecciones presidenciales sea tan aplastante la victoria de las incertidumbres sobre las certezas.
Como en toda la Argentina, seguramente gran parte de esa incertidumbre se sustenta en lo surrealista e irracional que resulta el escenario electoral. Digo esto porque quien aparece como el único que ofrece una imagen presidenciable que es el candidato de UP, Sergio Massa, asoma competitivo aun siendo ministro de economía en medio de una inflación incontrolable, con cifras de pobreza si no inéditas sí impresionantes y con un dólar que desplaza al peso nacional huérfano ya de cualquier defensa.

Irracional también luce la alternativa de votar a alguien que, como Javier Milei, ya superó largamente los límites de la extravagancia siendo a todas luces un desequilibrado que habla impunemente de dolarizar sin mínimos sustentos técnicos, que carece de un andamiaje político institucional…un sacado sin estructura organizativa ni respaldo ejecutivo, no tiene a un solo gobernador que le responda, ni parlamentario, que no tiene ninguna experiencia de gestión, en el orden público ni en empresas privadas. Un salto al vacío absoluto que en la semana que dejamos atrás, al pedir que los ahorristas no renueven y retiren los plazos fijos de los bancos demostró una destructividad inusitada, nunca vista en un candidato que dice que viene a proponer algo distinto para el futuro de los argentinos e hizo perder en un día los ahorros de todo un mes a los argentinos.
Y, si bien a Patricia Bullrich sólo el voto gorilísimo le permite ser la tercera en discordia, todo parece indicar que las mayorías votarán por Massa y Milei. Ahora, si lo hacen por el primero será únicamente porque aún se escuchan las palabras de Perón sentenciando que no es que nosotros seamos tan buenos sino que los demás son peores. Y si lo hacen por el segundo, será porque la gente sin medir consecuencia alguna cree que ha llegado el momento de que se vaya todo a la mierda.
En La Pampa, además de esa incertidumbre compartida con el resto de los/las compatriotas, podemos observar algunas cuestiones más que, seguramente se dilucidarán el domingo, una vez que hayamos votado.

Respecto a la disputa por las dos candidaturas a diputados nacionales, está todo escrito desde hace largo tiempo. Tanto es así que, ratificado que ha quedado, que la Bullrich no tiene en cuenta para nada a los radicales -su guiño de esta semana fue asegurarle cargos a Rodríguez Larreta y los suyos-, o sea, aun sabiendo que como consecuencia, de los radicales pocos votos podrá esperar, el “Cato” Martín Ardohain se siente tan ganador de una de las plazas que no tuvo ningún empacho en rechazar participar de un debate público con el resto de los candidatos. Los que se suelen arriesgar en dejar la silla vacía en un debate siempre son los que sienten que van ganando, o sea los que creen que no les hace falta ir por más. Y Ariel Rauschenberger, como piloto en pruebas de clasificación, corre contra sí mismo para ver si puede sumar más votos que los que sacó en las primarias y así aportar para la recaudación de Massa. Su diputación nacional, jamás estuvo en discusión.
Y si habitualmente La Pampa poco interés genera a los candidatos presidenciales, que tienen que andar con mucho tiempo de sobra para bajarse hasta acá para hacer campaña, este año esa insignificancia, que para ellos tenemos por la escaza cantidad de habitantes, se hizo bien explícita.
Lo inédito pasó hace justamente hoy 4 años, que son los que se cumplen de aquella fiesta en la que el peronismo dentro del Frente de Todos, celebró el día de la lealtad con sus candidatos, Alberto F y Cristina K cerrando su campaña en la Laguna Don Tomás. Antes y después de eso, poca bola nos han dado, y este año peor.

Sólo Patricia Bullrich, y en su rol de precandidata, es decir antes de las PASO estuvo en la provincia. Y la semana pasada, cayó el único candidato a presidente que nos visitará en busca de consolidar los votos pampeanos, Juan Schiaretti.
La visita del cordobés ha sido varias cosas a la vez. Por un lado un reconocimiento a los 7.500 votos que colectó en la provincia, sobre todo en el norte. Por otro, mostrarse como el elegido de históricos dirigentes del peronismo pampeano. Es así que la reunión que celebraron en La Campiña se pareció a un sínodo de ancianos, estuvo el Toto Matzkin, también Néstor Alcala…pero no logró lo que se proponían, que por lo menos mandara un saludo, una mínima señal de adhesión, Carlos Verna. Dicen que fue por eso que, pese a que la mayor cantidad de votos los traccionó de Pico, Intendente Alvear y Quemú Quemú, su visita se limitó a Santa Rosa. Cuentan que David Matzkin, Natalia Méndez y Mauro Palomeque se prodigaron por concertar un encuentro con Verna, pero no. “Yo creo que Schiaretti es uno de los gobernadores peronistas que esta más cerca de Macri que de Perón, asi que olvídate que lo vote o haga algún arreglo con él. Yo soy peronista”, había dicho el ingeniero cuando las PASO y parece sostenerse en eso.
Aquel día, además de criticar fuerte a Alberto Fernández, “es un fracaso que nos desilusiono a todos”, dijo; también había dicho sobre Massa “es ministro de economía, tendrá que demostrar que puede conducir”. Justamente Massa no viene a La Pampa desde que Verna era gobernador, allá por julio de 2018, cuando vino a mostrarle el programa económico que tenía «para afrontar la crisis». Habían sido socios políticos en el Congreso. Los legisladores que les respondían compartían el bloque del peronismo federal. Juntos le habían votado leyes cruciales al gobierno de Macri y juntos lo sometieron a crisis de gobernabilidad y parlamentaria cuando se arrimaron al kirchnerismo. ¿Qué hará Verna el domingo, qué harán los vernistas el domingo? Ha venido resultando difícil que los piquenses en general acompañen las listas peronistas cuando no llevan candidatos de Pico. Esta vez los postulantes a diputados nacionales son de Bernasconi y Jacinto Arauz, pero considerando que la elección a legisladores será un trámite, ¿aplicará igual esa costumbre? O como ahora lo que estará en juego es la presidencia, ¿la actitud será otra?
Y el que no conoce La Pampa es Milei, que acá, en agosto, ganó igual. Recuerdo la interna del ’88 entre Menem y Cafiero. Ni Néstor Ahuad, acostumbrado a correr por el andarivel que le dejaran libre, acompañó a su “paisano” en aquella contienda. El aparato peronista articulado por Marin iba por Cafiero, pero insólitamente ganó el Turco. Si ahora, sin hacer la más mínima campaña –no hay un solo cartel pegado promocionándolo-, sin fiscales, Milei ganara de vuelta, pondrá de cabeza todo lo acostumbrado políticamente hablando ¿no le parece?

