
Foto: Pixabay
Javier Ignacio Galiano, abogado rionegrino detenido en la Unidad Penal 4 de Santa Rosa denunció golpizas, atención a presos y ‘cobros’ de alquileres de camas.
El interno, preso por abuso sexual, alertó por venta de drogas en la cárcel y protección para Víctor Purreta, femicida de Andrea López.
“Estamos en una lucha y en una huelga de hambre 38 presos en un pabellón, para que se termine la comercialización de drogas, que realiza el jefe de internos y Purreta, el femicida de Andrea López, que es el referente del pabellón 6 Alto”, dijo en declaraciones al periodista Daniel Lucchelli.
“Es tan caradura Purreta que ni siquiera quiere descanso a la familia, al darle a la familia el cadáver de esa mujer que ha matado. Lo que él hace, con el jefe de internos, es obligar a los presos a que vendan droga. Y el que no quiere vender droga y no le genera ganancia, le quiere cobrar la cama”, denunció.
Galiano denunció que un preso que no quería vender los estupefacientes, fue trasladado a otro pabellón, el 2 Bajo para ser golpeado por otro interno y que se defendió a golpes de puño. Luego también fue agredido, en la requisa, por agentes del Servicio Penitenciario Federal. “Yo quiero que la justicia me cite a declarar y me arbitre los medios para hacer una denuncia penal”, precisó.
“Ya hice una denuncia penal en contra de Purreta y le encontraron droga en su celda, pero aun así, el jefe de internos lo sigue protegiendo y evita que sea trasladado. Purreta se sigue riendo de la sociedad de Santa Rosa, porque en la cárcel sigue cometiendo delitos y actúa con impunidad”, denunció Galiano.
Consultado sobre su denuncia penal, Galiano dijo que la fiscala Iara Silvestre está al tanto de la situación y por eso se realizaron allanamientos. “Lamentablemente, la justicia es muy lenta en Argentina y ante este hábeas corpus colectivo y la huelga de hambre que iniciamos, queremos que Purreta sea trasladado del penal. La policía necesita un preso que organice para ellos y Purreta es el jefe de parte de los internos y realiza la obra. Es lo que le pedimos en una audiencia al juez Saravia, queremos que se tomen medidas judiciales”.
“No puede ser que un preso maneje la droga en un penal, en convivencia delictual con el jefe de internos, que es un transa más, pero vestido de policía y desde la ropa de policía, comete estos delitos”, acusó Galiano.
Galiano señaló que el preso, trasladado del pabellón, que fue amenazado y golpeado fue Ander Fernández. “Lo sacaron del (pabellón) 6 Alto. Fue el único que no le quiso pagar la cama a Purreta. Parte de la plata que recauda Purreta va a la policía y al jefe de internos”.
“El domingo, un médico hizo un certificado trucho, señalando que Ander no tenía lesiones, pero el lunes, luego de presentar un hábeas corpus, el doctor Saravia envió un oficio y se lo hizo ver por otro médico, que demostró que Ander tenía lesiones en su cuerpo y su boca, porque lo habían pateado inhumanamente. Fueron cinco policías pegándoles” y uno de ellos, el jefe de requisa, le tiraba gas en la cara”, denunció. “Los empleados del Servicio Penitenciario, están actuando inhumanamente. Les pegan sin motivo, les violan sus derechos”, agregó Galiano.
En referencia a su caso, dijo que está procesado. “Estoy esperando mi absolución e inocencia. Hay otros internos que están condenados. Pero todos vivimos acá, porque la justicia nos envió a estar detenidos. Podemos estar de acuerdo o no, pero la sociedad debe saber que vivimos en un estado de derecho y cuando la ley es violada e incumplida, cuando hay un delito, la ley debe ser pareja para todos. Purreta no es un preso común, le encuentran droga y no lo trasladan. A cualquier otro preso que le pasa lo trasladan a otro penal. Pero a Purreta, lo protegen y el que lo protege, aparte del Servicio Penitenciario Federal, es el poder político”.
Galiano explicó que tanto el juez Baric como Saravia, están en conocimiento de esta situación. “Estamos esperando alguna resolución. También queremos que el subsecretario de Derechos Humanos baje al pabellón 2 Bajo y que nos escuche, para que vea con sus ojos, las lesiones que los empleados del Servicio Penitenciario, le hacen a los presos”.
“Yo tengo 39 años y hace 14 años que ejerzo de abogado. Nunca vi tanta violación de derechos humanos en una cárcel del país. Estoy preso porque fui testigo protegido en una causa del cartel de Sinaloa. Esperaba declarar en Buenos Aires, en contra del cartel y me armaron una causa falsa de abuso. A mi novia le pusieron un montón de plata para que me invente un montón de boludeces. Incluso mi custodia habló a favor mío. Ahora estoy esperando mi inocencia”, dijo.
“Estoy preso por abuso sexual, pero me armaron una causa falsa. Estaba, como testigo protegido cuando me detuvieron, declarando contra un narcotraficante Portas Dalmau, de nacionalidad brasilera, que era la mano derecha en Argentina contra el ‘Chapo’ Guzmán”, agregó.
En cuanto a qué espera de la justicia, Galiano dijo que “confío en ella. Saravia es una persona muy prudente y he visto que ejerce justicia. Estoy esperando justicia de parte de él. Tiene que tomar una decisión: proteger a Purreta y los empleados del Servicio Penitenciario o hacer justicia, que esto se termine. La Unidad 4 está manchada por el narcotráfico y el apriete a los presos, esto se tiene que terminar”.
Ignacio Galiano está preso por abuso sexual con acceso carnal a una empleada. Se lo condenó a siete años de prisión, a los que se les sumaron un año y medio más por una pena condicional que tenía por parte del Poder Judicial de Viedma, por estafas con uso de documentos públicos. Es decir, estará ocho años y medio en prisión.
La violación de Galiano ocurrió el 27 de octubre de 2021, entre las 3 y las 5 de la madrugada, en la habitación 801 del Hotel Waldorf de Capital Federal, en la calle Paraguay 450, a una cuadra y media de la calle Florida.

