
El pampeano que iba a ocupar la reducida área de salud del gobierno de ajuste de Javier Milei se desvinculó porque “hubo cosas que no me gustan”. Reconoció que hizo el proyecto que aplicará el futuro Presidente y que tenía “los equipos armados” para llevarlo a cabo.
El subsecretario de Salud durante el segundo, tercero y cuarto gobierno del peronista Rubén Marín en La Pampa, Eduardo Filgueira Lima, iba a ser el Secretario de Salud del gobierno de Javier Milei, pero renunció porque “hubo cosas que no me gustaron” y se sumó a una gran cantidad de dirigentes que iban a ser parte del gobierno que inicia el 10 de diciembre, y se bajó por la exposición pública de una interna feroz por el nombramiento del futuro gabinete nacional.
“Fueron cuestiones domésticas, cuestiones de las que no tengo ningún tipo de comentario, cuestiones de relaciones entre personas. Hablar de razones personales, como lo hacen algunos medios nacionales, es un buen eufemismo, porque yo siempre soy discreto y sobre las cuestiones domésticas prefiero no explayarme demasiado”.
“Cuando hay cosas que no me gustan, no me gustan, entonces renuncié”, enfatizó en diálogo con el periodista Daniel Lucchelli.
Sobre lo que era su nombramiento “cantado” en Salud, Filgueira Lima dijo que “nunca tuve aspiraciones de tipo personal, mi colaboración fue a pedido de la gente de Milei, a quien conozco hace muchos años”.
“Colaboré con el objeto de llevar adelante un proyecto para mejorar la situación de la salud, que no es una situación específica de la salud. Está en crisis con el área económica, la social y la educativa”, enumeró.
“Vengo trabajando en Libertad y Progreso hace más de 12 años. Ese proyecto analizó las implicancias que podría haber en la salud sin no se hacían las reformas adecuadas. Eso fue lo que armé, también armé el equipo de trabajo. Colaboré con voluntad de trabajo y de manera desinteresada”, afirmó.
“Estábamos dando lo mejor posible y ante las cosas que no me gustan, prefiero apartarme”, finalizó.

